Desde el balcón central de la basílica de San Pedro, Benedicto XVI felicitó la Pascua e impartió la bendición “Urbi et Orbi”, a la ciudad y al mundo. El Papa afirmó que en la fiesta de la Resurrección “todo cristiano revive la experiencia de María Magdalena”, pues “es un encuentro que cambia la vida: el encuentro con un hombre único, que nos hace sentir toda la bondad y la verdad de Dios”. El Santo Padre centró su mensaje en la experiencia de María Magdalena, la primera persona a quien se apareció Jesús resucitado, destacando que ese momento de gran alegría llega sólo después del tremendo sufrimiento de “ver a Jesús rechazado por los jefes del pueblo, capturado, flagelado, condenado a muerte y crucificado”.
El Papa afirmó que “Jesús se manifiesta a la Magdalena, a las otras mujeres, a los discípulos. La fe renace más viva y más fuerte que nunca, ya invencible”, pues con la Resurrección de Jesucristo en un nuevo cuerpo glorioso e inmortal “ha ocurrido algo realmente nuevo, que cambia la condición del hombre y del mundo”.