Un delincuente que junto a un cómplice entro a un kiosco a robar, quedó atrapado al querer salir por el mismo lugar por donde había entrado.
Su compañero desde afuera lo ayudó y pudieron escapar, pero con apenas unos atados de cigarrillos como botín, según da cuenta el sitio online Rosario3.
"Fue sorprendente que teniendo los recursos para evitar esto, las cosas pasen igual. Empezó a sonar la alarma cuando estaba en el interior y por suerte nada más pasó", manifestó Analía, la dueña del comercio.
"Queríamos mostrar estas imágenes porque no es la primera vez que nos roban. La gente vive asustada, y a los clientes les sacan el celular cuando están acá afuera", agregó en un momento de su comentario.