BUENOS AIRES, 19 (NA). - El presidente Mauricio Macri encabezó ayer un acto por los 25 años del atentado a la AMIA en la Casa Rosada, donde manifestó que va "a seguir exigiendo que los imputados" por la Justicia argentina "sean juzgados en suelo argentino", mientras que recordó "el esfuerzo y compromiso" del fallecido fiscal Alberto Nisman con la investigación del ataque.
A su vez, Macri recibió a autoridades de la AMIA, encabezadas por su titular, Ariel Eichbaum, poco antes del acto.
"Vamos a seguir exigiendo que los imputados por nuestra Justicia sean juzgados en suelo argentino, que no se les retiren las alertas rojas de Interpol y que ningún otro país le otorguen inmunidad diplomática", enfatizó el mandatario.
Por otro lado, recordó la labor de Nisman en la causa AMIA y pidió "saber que paso con él y su denuncia". "Quiero reconocer el esfuerzo y compromiso del fiscal Alberto Nisman a más de cuatro años de su muerte. Queremos saber que paso con él y su denuncia, es una de las heridas que necesitamos sanar", remarcó Macri, mientras su ex esposa, la jueza Sandra Arroyo Salgado, seguía la ceremonia desde uno de los asientos ubicados en el Museo de la Casa Rosada.
En la ceremonia, Macri presentó el libro "Justicia Perseguirás" junto el titular del Congreso Judío Latinoamericano, Adrián Werthein, que reúne columnas escritas por distintos líderes mundiales sobre el ataque a la mutual israelita.
"Pasaron 25 años del atentado a la AMIA. Toda una generación de argentinos testigos de la impunidad y la falta de justicia. Fue un golpe a nuestro país entero, a nuestro sistema democrático, a todos y a cada uno de los argentinos", afirmó Macri.