Una vez más apelamos al espíritu solidario de la gente de Rafaela, como siempre, tratándose de casos que a veces son muy especiales, como este. Lucía es un perra chiquita, una abuelita que fue abandonada en un zanjón. Fue rescatada casi al borde de la muerte, hecha piel y huesos, abandonada para morir, pero la vida le dio una nueva oportunidad.
Está muy bien acostumbrada a convivir con humanos -pese a todo-, es silenciosa, ni se siente en la casa y lo único que requiere es que le den de comer. Necesita con urgencia alguna familia o alguna persona que la adopte. No molesta en absoluto, sólo come y duerme, no ensucia ni alborota. Si usted la conoce, seguro que se la queda. Llame al 15643565 y El Amparo se lo agradecerá. No se arrepentirá de quedarse con Lucía, una gran compañera.