Entre las buenas novedades que nos regala la escritura, en especial la de nuestro alcance geográfico, está el lanzamiento de la novela “salir de cacería”, de Patricia Severín, residente en la ciudad de Santa Fe y organizadora, junto a otras notables autoras, de la colección “Las 4 estaciones de la palabra”, originada en la Editorial Palabrava, siendo esta obra el quinto de ocho títulos previstos en el término de los años 2012 y 2013.
El amor. La mujer. Las reglas de la cacería. La búsqueda de la verdad y la armonía mediante el sabio equilibrio. Ser.
Todos estos puntos se combinan de diferentes modos y confluyen en una intensa historia que protagonizan (debería decir mejor, viven y sufren) dos amigas, confidentes en un preciso momento de sus existencias. De la exposición de sus puntos de vista y del relato que hacen de los hechos que les suceden, va surgiendo partes de sus vidas, por momentos inquietantemente comunes, acerca de una situación que es posible encontrar en la realidad diaria, pero que por razones obvias no sale de los círculos más íntimos.
Lo que se vive con más pasión, es lo que menos se cuenta y lo que más motiva la razón de ser de la existencia.
“Salir de cacería” profundiza en los aspectos que suelen ser los más polémicos en la relación hombre-mujer (en realidad debería decir mujer-hombre, ya que el punto de vista femenino es el más determinante). También de los que rigen las relaciones sociales y las pautas de aceptación de conductas limítrofes. La lectura que genera es atrapante, sensitiva, inteligente; se desea con pasión llegar a las últimas páginas para conocer cómo cierra la historia narrada y se disfruta de reflexiones constantes (precisas y necesarias) acerca de aspectos de la vida que todos nos planteamos y no nos atrevemos a preguntar (permiso y gracias, Woody Allen).
Como la obra de autores como Cortázar o Borges, puede el lector conformarse con saber los hechos de la historia y quedar satisfecho con el libro. Pero también quienes profundizan en lo conceptual encontrarán frases llenas de verdad acerca de la naturaleza, esencia y destino del ser humano y planteos que debería hacerse para mejorar.
Frases y definiciones rotundas, propias y el sello de Severín, “despiertan” continuamente al lector desaprensivo: “mi alma era una esponja llena de silencio”, “los años que vienen se juegan en unas horas”, “si he de vivir sin ti, que sea duro y cruento”, la sabiduría consiste en desvincular el hecho de la emoción”, “todo lo que se pudre se convierte en familia”.
La obra pone en orden de mérito determinar qué es lo correcto, si debe prevalecer la emoción o la razón, deja planteada la pregunta de que si es un valor la falta de valores, cuando surge de la pasión. Cuando se llega a la última línea se siente la impresión de haber vivido, más que leído, una novela porque la autora pone en su escritura todo de sí, es decir pasión, sentimiento, razón, sensibilidad, resultando las suyas obras abarcadoras, totales, profundamente hondas.
Patricia Severín publicó en poesía “La loca de ausencia”, “Poemas con bichos” “Libro de las certezas” “El universo de las mentiras” y, en conjunto con Graciela Geller y Adriana Díaz Crosta, “Amor en mano y cien hombres volando”; en narrativa los libros de cuentos “Las líneas de la mano” y “Sólo de amor”. Salir de cacería” es su primera novela.
Obtuvo el Primer Premio Concurso Nacional Alicia Moreau de Justo, Primer Premio Las Tierras Planas, Faja de Honor de la SADE (por dos veces) y Primer Premio Fondo Nacional de las Artes y Municipalidad de Buenos Aires. Sus textos se hallan en numerosas antologías nacionales e internacionales.