LOS ANGELES, 25 (AFP-NA). - Anoche se entregaron en los Estados Unidos las tradicionales estatuillas Oscar, que premian a las producciones del cine del año 2012. Luego de una gala que tuvo varios números musicales, precedida por la tradicional llegada de estrellas que posaron en la “alfombra roja”, comenzaron a conocerse los resultados de los ganadores.
Con un ímpetu renovado, obra del nuevo presentador, Seth McFarlane, arrancó la entrega número 85 de los premios de la Academia de Hollywood. Al cierre de nuestra edición, los dos primeros Oscar importantes fueron a Christoph Waltz, que se quedó con el premio al mejor actor de reparto, y Disney-Pixar sumó una estatuilla a su palmarés.
Waltz, que ya lo había ganado por Bastardos sin gloria, hizo doblete con su papel de dentista devenido en cazador de recompensas en Django sin cadenas. Y Valiente ganó como mejor largometraje animado.
McFarlane le dio gracia y ritmo al inicio de la ceremonia. La aparición de William Shatner en su rol del capitán Kirk de Viaje a las estrellas generó carcajadas cuando -desde el futuro- mostró a McFarlane arruinando la ceremonia con una canción en la que le señalaba a las estrellas todas las películas en las que a las actrices… se les habían visto los pechos.
El verdadero musical, con "The way you look tonight" y Charlize Theron y Channing Tatum bailando, fue mucho mejor. Luego McFarlane cantó con Joseph Gordon-Levitt y Daniel Radcliffe.
Se trata de una ceremonia con mayor incertidumbre que en las últimas ediciones, y una impronta fuertemente nacionalista en los principales candidatos.
Como no ocurrió el año pasado, con El Artista, ni el anterior, con El discurso del rey, el 2013 no tiene ningún "caballo del comisario". Argo, de Ben Aflleck, que parecía correr desde atrás, viene arrasando con los premios previos. La ficción sobre un hecho real -la liberación de empleados de la embajada estadounidense en Irán, con la crisis de 1980 de fondo- puede ser vista como la favorita, desplazando a Lincoln, de Steven Spielberg, sobre los últimos meses del que fuera presidente y su obsesión con abolir la esclavitud.
Un tema -el de los esclavos-, que es el marco del western Django sin cadenas, de Quentin Tarantino. La noche más oscura, sobre la búsqueda, captura y asesinato de Osama bin Laden, de Kathryn Bigelow, y El lado luminoso de la vida, de David O. Russell, nueva vuelta de tuerca sobre el american way of life, dan muestras de cómo la mirada de la Academia se volvió hacia adentro.