BUENOS AIRES, 20 (NA).- Tras varias semanas de negociación, el Gobierno logró ayer un acuerdo con los distintos órganos judiciales para avanzar en la reglamentación de la ley que obliga a pagar impuesto a las ganancias a los jueces nombrados a partir de 2017.
Luego de que la Corte Suprema revocara a finales de noviembre una medida cautelar que impedía la aplicación del tributo a jueces, fiscales e integrantes del Poder Judicial asumidos después del 1° de enero del año pasado, el ministro de Justicia, Germán Garavano, debió iniciar una serie de reuniones y tratativas para que aceptaran la propuesta oficial.
El acuerdo fue rubricado por el Gobierno junto a la Corte Suprema, el Consejo de la Magistratura, la Procuración General, la Defensoría General y la Asociación de Magistrados.
De esta manera, el impuesto a las ganancias tomará como base imponible la diferencia entre el salario percibido a partir de su ascenso como juez o ingreso al Poder Judicial después de 2017 y el sueldo del puesto anterior. La aplicación gradual de esta fórmula se extenderá por alrededor de cinco años. Según estimaciones oficiales, más de 100 nuevos magistrados comenzarán a tributar ese impuesto con la aplicación de la ley impulsada por el Poder Ejecutivo y sancionada por el Congreso.
"Se ha dado un paso histórico, mediante el dialogo, en un acuerdo que logra el pago del impuesto a las ganancias de los nuevos jueces, fiscales y defensores, y el cumplimiento de la ley", sostuvo Garavano en declaraciones publicadas en La Nación.