Lleva tiempo, pero de a poco se va logrando el objetivo. La mitad del país ya está libre de humo, con un deseo que debería ser ya completo, pero bueno, no es poco el logro considerando las resistencias que se registran. Aquí en Rafaela lo hemos vivido en carne propia y lo que costó ir plasmando avances, que hoy nos ofrecen una perspectiva que no es completa, pero que podemos calificar de altamente positiva.
Esta misma semana, por cuestiones que no vienen al caso detallar, nos encontrabamos en la ciudad de Mar del Plata, cuando el lunes entró en vigencia una ordenanza municipal prohibiendo en forma absoluta el fumar en lugares públicos cerrados. ¿Qué mejor sitio para ver lo que pasaba que el Casino? Allí nos dirigimos, tanto para ver como andaba la cosa, ya bastante sabido es que el juego y el cigarrillo están bastante relacionados. Es cierto, hubo algunas infracciones, de quienes haciéndose los distraídos encendían su pitillo, otros que trataron de "resistir", pero el personal fue tratando cada caso apoyados por los altavoces internos que advertían sobre la prohibición, contando además con la colaboración de los no fumadores, que al advertir alguna anormalidad se preocupaban por avisar al personal. Todo fue en un par de horas, y quedó como estaba dispuesto, absolutamente libre de humo, sin más problemas a la vista. No hubo menos gente, sino que todo lo contrario, el acostumbramiento fue rapidísimo y hasta se advertía satisfacción en los mismos fumadores.
¿Cómo estamos hoy en la Argentina? Pues 9 provincias y la ciudad de Buenos Aires tienen normas bien claras sobre la prohibición de fumar, además de otras 25 ciudades que fueron adhiriendo mediante sus concejos municipales, siendo justamente Mar del Plata la última de ellas.
Nuestra provincia de Santa Fe fue una de las avanzadas en el tema, cuando hace 6 años comenzó a implementar normas que hoy son bastante aceptadas, aunque todavía no del todo, pero se va en camino de una aplicación absoluta.
Se estima, que ese "medio país" que todavía no está incluido no tiene mucho por delante para mantenerse de esa manera, ya que todo irá cayendo por su propio peso, existiendo movimientos que están propiciando a las autoridades para incorporarse a esta norma de lograr estar libres de humo, altamente contaminante y perjudicial para la salud.
No hacen falta, pues son por demás sabidos los efectos dañinos del humo, tanto para quienes lo inhalan directamente como los que luego lo reciben al ser exhalado, pero sí "refrescar" algunos números. Veamos, aquí en nuestra provincia, las internaciones por infartos se redujeron un tercio desde la entrada en vigencia de la norma, mientras que en el país se gastan 7.000 millones de pesos para atender a los que se enferman por causa del cigarrillo, sean fumadores o pasivos. Esa suma duplica los ingresos fiscales por el impuesto que se cobra a los cigarrillos. En cuanto a los efectos, crece el 70% de contraer cáncer de mama, sube 30% el riesgo de enfermedades vasculares y 25% el de cáncer de pulmón, entre los no fumadores.