Siendo las 5.20 de la mañana de ayer, un vecino domiciliado en avenida 1º de Marzo al 3900 en barrio Villa Aero Club, fue visitado por amigos de lo ajeno mientras dormía y en ocasión de esa tentativa de robo, uno de los delincuentes le apuntó al propietario con un arma de fuego de fabricación casera, gatillando la misma y afortunadamente no salió el tiro.
Posteriormente, la Policía de Investigaciones (PDI), que se hizo presente en la escena del hecho, secuestró un cartucho calibre 22 LR FM con percusión fallida, el cual estaba en el interior de la vivienda, se pudo conocer de fuentes calificadas ligadas a la investigación del hecho.
LO OCURRIDO
Según se pudo establecer de fuentes policiales, el servicio 911 recibió un llamado dando cuenta que en una vivienda de avenida 1º de marzo al 3900, en Villa Aero Club, se había producido un hecho contra la propiedad.
Arribados al lugar, los uniformados de la Comisaría Nº 15 dialogaron con el propietario de la vivienda, Gabriel Alberto Apelans de 46 años, quien dio cuenta de que momentos antes -5.00 de la mañana- estaba durmiendo y escuchó golpes en la puerta.
Se levantó, y cuando se acercó a la puerta de su cuarto observó a un joven que pasó corriendo en el pasillo e ingresó al cuarto de sus hijos.
Luego observó a un segundo individuo a quien interpeló sobre qué hacía en el interior de la vivienda y en esos momentos reapareció el primer malviviente saliendo del cuarto de sus hijos, quien le apuntó con el arma de fabricación casera, gatillando la misma y no saliendo el tiro.
Luego ambos salieron corriendo, la víctima se encerró en su pieza y avisó al 911 de lo sucedido. También escuchó que encendieron la moto y se dieron a la fuga, escuchando dos detonaciones de arma de fuego en la huida.
Por razones de jurisdicción actuó personal de la Comisaría 15ª.
EN DIALOGO
CON LA OPINION
En horario vespertino, Gabriel Apelans, la víctima de este hecho, dialogó con un periodista de este Diario, relatando los pormenores de lo sucedido.
“Fue al azar -dijo Apelans- los tipos andaban casa por casa tocando timbre para ver si alguien les abría o no. Veían si vivía alguien o la casa estaba vacía”, relató en el contexto de que en este barrio hay muchas casa-quintas. “Incluso -agregó- primero le tocaron timbre a mi vecino pidiéndole que les abra el garaje para dejar la moto que tenía supuestamente la goma pinchada, a lo cual mi vecino se negó”.
“Fue todo rápido -agregó-. Viendo que estaba todo oscuro saltaron el tejido, e ingresaron a una galería de puertas de aluminio. Así entraron a la casa rompiendo otras puertas intermedias, alcanzando a robar solamente un parlante de karaoke”. “Agradezco que no estaban mis chicos en la casa”, concluyó el damnificado.
En un video de una cámara de seguridad se lograron observar que en estos hechos participaron 4 individuos que se movían en dos motos.