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Las tormentas de la naturaleza no son nada comparadas con las de la vida

Dos familias rafaelinas, -Destéfanis y Zenklusen-, que han debido hacer frente a dolorosas situaciones devenidas de problemas de salud de sus hijos, y que han luchado sin desmayos para ayudarles a sortear el trago amargo, hace unos días compartieron unas jornadas en las que, en contacto con la naturaleza cruda y soportando algunas tormentas, pudieron valorar, en lo más profundo de sí el valioso significado que encierra el disfrute, con alegría, compartiendo con la familia y los amigos, y casi minimizando las tormentas climáticas, ya que, al compararlas con las que tuvieron que afrontar en la vida, prácticamente fueron minucias.

 Uno de los miembros de estas familias puso de relieve que "allá por el mes de noviembre-diciembre, charlando para ver adónde íbamos a ir de vacaciones, mar, sierras u otros lugares, decidimos ir por 3 o 4 días, en familia y a la isla, en carpa.

Empezamos a deshojar la margarita con las cosas positivas y negativas con las que nos podíamos encontrar: tranquilidad, paz, serenidad, río, naturaleza, amanecer, atardecer, pesca o por el contrario podíamos sufrir el accionar de los mosquitos, la falta de aire acondicionado, de ventilador, televisión, baños, calor , lluvia, tormentas. Pusimos todo en la balanza y decidimos hacer la experiencia".

Su relato se extendió en un pormenorizado relato de cada uno de los días de estadía, rescatamos algunas de sus expresiones, para que los lectores se adentren en la experiencia.

 "Después de una hora de lancha, bien cargados, llegamos las dos familias, con diez personas, más todos los víveres, más las dos lanchas al Correntoso, cerca del Río Paraná, en Cayastá, un lugar llamado Las Tres Bocas.

Cuando llegamos, el famoso arenal, de 100 por 200 metros estaba tapado porque había crecido el río, solamente quedaban unos 20 metros cuadrados de arena.Cuando estábamos organizando el lugar para ver dónde colocábamos las tres carpas, la ranchada íbamos preparando el almuerzo, un rico asadito, empezamos a ver que el cielo estaba poniéndose tormentoso para el sur, cerca de Santa Fe o Paraná. Sabíamos que teníamos que juntar mucha leña por las dudas, y lo hicimos, la juntamos y la tapamos con una de las cuatro lonas que llevamos y preparamos un buen reparo con otras, por las dudas, al rato se vino la primera tormenta, viento y mucha agua, más o menos dos horas, después el sol y una muy linda tarde y mejor noche, estrellada y con luna.

´"Al tercer día otro hermoso amanecer mate y galletitas para unos, leche y cacao para otros, y a disfrutar pesca, gomón durante la mañana, almorzamos y tipo 2 o 3 de la tarde, otra vez nubes oscuras, y como no podía ser, no hay dos sin tres, otro chaparrón, un rato después otra vez el sol, hermosa tarde y mejor noche.

Cabe señalar que en la isla, de cuatro días, tres fueron tormentosos,  tormentas  que no les infundieron temor porque como bien lo señala en su relato "en los días siguientes nos fuimos dando cuenta de lo hermoso que lo habíamos pasado, drisfrutando con amigos y especialmente en familia, ver disfrutar a los hijos, jugar, reírse, divertirse, son momentos que hay que valorar y agradecer. En cuatro días tuvimos tres de lluvia y tormentas, pero eso nos hizo reflexionar y ver que muchas tormentas y tempestades fuertes pasamos en la vida, y agradecimos al Señor por los momentos muy lindos vividos, y reconocimos qué insignificantes fueron esos vientos y lluvias, truenos y relámpagos, los que apenas nos parecieron una tenue llovizna.

"En distintas etapas de la vida pasamos varios momentos buenos y malos, de felicidad o sufrimiento, pero estando cerca de Dios todas las situaciones difíciles son más livianas de llevar y las lindas son más felices todavía.

Fuimos con la idea de pasar unas lindas vacaciones y volvernos con la red llena de peces como hizo Jesús con los desanimados pescadores, no vinimos con las redes llenas de peces, pero sí llenas de mucha alegría, paz y felicidad. No faltaron el rezo del Rosario, la lectura del Evangelio del día, las gracias y bendiciones de la mesa".

Autor: Redacción

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