BUENOS AIRES, 5 (especial de NA, por Leonardo Coscia). - Una de cada tres mujeres muere en el mundo como consecuencia de enfermedades cardiovasculares, por lo que los especialistas destacaron la importancia de realizar chequeos de manera temprana y no desatender los principales síntomas.
En las mujeres, el número de muertes por enfermedades cardiovasculares duplica a las del cáncer, según estadísticas del 2008 del Ministerio de Salud.
Un alto porcentaje de estos eventos cardíacos puede prevenirse si la mujer toma acertadas decisiones para cuidar su corazón, como llevar adelante una dieta saludable, realizar ejercicio, dejar de lado el cigarrillo.
Por tal motivo, María Cristina La Bruna, coordinadora de Psicopatología del Instituto Cardiovascular Buenos Aires (ICBA), destacó la importancia de "realizar chequeos y controles", y remarcó que "las mujeres escuchen a su cuerpo y puedan prevenir de manera primaria, una enfermedad que produce en la mujer más muertes que el cáncer, aunque se crea lo contrario".
"La realidad nos muestra como síntoma social e individual que la prevención primaria y secundaria de la enfermedad cardiovascular por parte de la mujer no se la considera como se debiera. Por lo tanto es necesario abrir un espacio de reflexión acerca de la respuesta de la mujer con respecto a las intervenciones vinculadas a la prevención y tratamiento de la enfermedad cardiovascular", señaló La Bruna.
La especialista advirtió que "esta contradicción entre la información que recibe y los hechos, está vinculada con variables psicológicas, sociales, económicas y culturales que no promueven la salud como "el estado de bienestar psíquico, físico y social", sino que lamentablemente la relacionan con el éxito alcanzado a través de logros estéticos cuando no económicos".
"Basta con informarnos de los objetivos de muchas mujeres que asisten a los gimnasios; analizar la publicidad donde la mujer se transforma en objeto; enterarnos del alto índice de consumo de tabaco, alcohol, drogas; conocer la conducta alimentaria de las jóvenes o la falta de adherencia a los tratamientos médicos para fundamentar esta paradoja", añadió.
La Bruna destacó que "se ha transitado de la alienación de pensar el cuerpo de la mujer como reproductor a la alienación de un cuerpo donde se estimula el borramiento del paso del tiempo, erotizado permanentemente a expensas del deseo del otro".
En ese sentido, indicó que "la mujer está en proceso de un camino de redefiniciones y profundas transformaciones subjetivas, y es necesario que alcance ser un ser para sí misma", lo que implica "un trabajo psíquico que debe engendrarse desde la familia".
"Si bien estamos en tiempos de la posmodernidad, la mujer sigue siendo la sostenedora de los lazos afectivos y esto no le resulta gratuito. Las tensiones que se generan en las mujeres que trabajan afuera de su hogar y que además tienen pareja e hijos, muchas veces motivan la postergación de su realización personal", dijo.
No obstante, aclaró que, a la inversa, "se observa que mujeres jóvenes alcanzan éxitos en sus profesiones, pero comienzan a partir de los 33 años a sentir la frustración de no poder encontrar y/o sostener una pareja; de angustiarse porque el paso del tiempo marca cambios en la función endócrina y como
consecuencia de la posibilidad de tener hijos".
"Y muchas veces se desatiende por parte de algunos profesionales de la salud los síntomas y/o signos que refiere una mujer al consultar y que posteriormente se constata que corresponden a un evento cardiovascular", enfatizó.
La Bruna puso de relieve la necesidad de "reflexionar sobre esta problemática permite llevar adelante con mayor eficacia y eficiencia programas de prevención cardiovascular en la mujer construyendo un camino de conocimiento que conduzca a la acción".
"Explorar y explicar las complejas interacciones que atraviesan de modo invisible el mundo femenino conducirá a una mejor comprensión del problema para lo cual habrá que accionar en forma interdisciplinaria, con estrategias de prevención cardiovascular contextuadas", manifestó la especialista.
Cómo Cuidar la salud cardiovascular de la mujer:
* Realizar exámenes cardiovasculares como prevención primaria. Así como se hacen controles con el ginecólogo se debe consultar al cardiólogo.
* Consultar al médico ante síntomas y/o signos que produzcan malestar. No hay que subestimar las señales que da el cuerpo.
* Controlar los factores de riesgo cardiovascular como prevención secundaria.