BUENOS AIRES, 4 (NA). - El tabaquismo es la principal causa de enfermedad y muerte evitable en el mundo pero además de dar a conocer los riesgos que provoca su consumo en la salud del fumador, es imprescindible que este conozca los problemas de salud que puede provocar en los que lo rodean.
Silvio Payaslian, director médico del Swiss Medical Center, remarcó que en Argentina, mueren alrededor de 6.000 personas por año a causa de la aspiración del humo de tabaco ajeno. Entre los denominados "fumadores pasivos", uno de los grupos más expuestos es el de los niños.
Payaslian manifestó que "el tabaquismo pasivo -también llamado tabaquismo de segunda mano- es la exposición involuntaria de una persona no fumadora al humo de tabaco generado por un fumador.
"Este humo es el resultado de la combinación del cigarrillo prendido y el humo exhalado por el fumador. Del mismo modo existe el tabaquismo de tercera mano, compuesto por componentes del humo de tabaco que se van depositando sobre las diferentes superficies, junto a los metabolitos oxidados de los mismos. Ambos son absorbidos por la piel, ingeridos o inhalados con el polvillo natural del ambiente", señaló el especialista.
El médico comentó que "a diferencia del tabaquismo de primera y segunda mano (donde la evidencia sobre el perjuicio de la salud es abrumadora y contundente) esta modalidad de tabaquismo terciario aún no tiene una evidencia científica más sólida que demuestre sus potenciales daños.
"Son múltiples los estudios y revisiones que han demostrado la asociación causal entre tabaquismo de segunda mano y el desarrollo de cáncer de pulmón y de enfermedades coronarias en adultos. En niños, la mayor exposición a humo de segunda mano se da dentro de su propio hogar, por el consumo de cigarrillo de sus propios padres", remarcó.
Es por ello que resulta necesario que los adultos conozcan las consecuencias que pueden provocar en los menores de edad.
Una de ellas es la mortalidad perinatal y prematurez: el nivel de exposición al tabaco que sufre un niño en el vientre materno de una madre fumadora es igual al nivel de exposición de un fumador activo. Los embarazos de madres fumadoras tienen alta chance de padecer complicaciones serias que pongan en riesgo la viabilidad del mismo.
Los bebés expuestos a humo de segunda mano (a través de su madre fumadora) tienen más riesgo de nacer prematuros y de padecer al nacer: bajo peso, defectos cardiovasculares, musculoesqueléticos (defectos en los huesos, articulaciones o músculos), criptorquidia (descenso incompleto de uno o ambos testículos), craneosinostosis (cierre prematuro de las suturas del cráneo), paladar hendido y otros defectos craneofaciales y gastrointestinales.