BUENOS AIRES, 20 (NA). - El presidente argentino Alberto Fernández realizó ayer un viaje relámpago a Uruguay para almorzar con su par uruguayo, Luis Lacalle Pou, en la residencia presidencial de Parque Anchorena, en la ciudad de Colonia.
"Fue una muy buena reunión. Pudimos hablar distendidos sobre los problemas de la región en general y de Argentina y Uruguay en particular", resaltó Fernández.
En un viaje exprés, que no había sido anunciado por las autoridades oficiales, ambos mandatarios mantuvieron la primera reunión bilateral desde que asumieron en sus funciones.
"Los dos sentimos que debemos hacer mucho más profundo el vínculo y la relación de nuestros pueblos", enfatizó el jefe de Estado.
Según indicó Presidencia en un comunicado, Fernández precisó: "Hay que trabajar juntos para que la región vuelva a unirse, respetando la diversidad ideológica y haciéndonos fuertes en un mundo que se globaliza".
"Estamos convencidos que juntos podemos aportar mucho a este objetivo", enfatizó el Presidente.
El jefe de Estado abandonó ayer el aislamiento preventivo en la Residencia de Olivos tras realizarse un segundo hisopado de Covid-19 negativo y aterrizó pasado el mediodía en Uruguay.