Por Patricia M. Curto. - Deambuladores de las calles, sufridos del calor o frío, con el hambre a flor de piel, con sus ojitos desolados y tristes, solitarios caminadores, víctimas de la incomprensión e indiferencia humana, andan sin rumbo los perros de la calle…
Su vida está al acecho de cualquier peligro, y aun así, aún después de sufrir el abandono y el maltrato de gente que no los valora, que no los respeta… ellos siguen teniendo esperanza, siguen creyendo en el amor humano, en la familia deseada; porque estos maravillosos animales tienen la gran capacidad de perdonar y de amar siempre aunque no son correspondidos…
Hoy, gente de Rafaela que sí los valora y aprecia, quieren para Lola y Huesos ese hogar que los acoja y proteja, como miembros de la familia; ellos esperan salir de la calle y necesitan una oportunidad.
Si deseás adoptar a uno de ellos comunícate al 15669921 ó 429067.