Todos somos especiales y como tales tenemos necesidades diferentes. En la Escuela Nº 2039 de la localidad santafesina de Ceres se comenzó a trabajar desde el área de Comunicación Multimedial y Tecnología Educativa (ACMyTE) de la UTN para concretar espacios aprendizaje y recreativos para los niños con necesidades educativas especiales.
La iniciativa surge a partir de uno de los proyectos presentados desde la Facultad Regional Rafaela al Ministerio de Educación de la Nación para la convocatoria del programa de voluntariado universitario y “Conectar igualdad”.
“Crecer con seguridad” fue seleccionado entre los cientos de proyectos elevados desde las universidades de todo el territorio nacional y hoy se empieza a aplicar (entre otras instituciones) en una escuela de educación especial, una gran satisfacción acompañada del mismo nivel de desafío.
El Ing. Ernesto Meier, responsable de conformar la red de instituciones educativas de diferentes niveles para integrar los proyectos desarrollados, amplió la propuesta en el caso de la mencionada escuela de Ceres, llevando las mejoras inclusivas a espacios físicos y comunitarios.
Se trata, por ejemplo, de reformular aspectos simples como el acceso al mástil de la institución, hasta otros más complejos como incorporar juegos en plazas públicas para chicos con capacidades diferentes o facilitar el acceso seguro a espacios de uso común.
En este caso particular, cabe mencionarlo, las actividades cuentan con la especial participación de alumnos y docentes de la Escuela de Educación Técnica Nº 453, el Rotary Club de Ceres así como de destacados profesionales de Rafaela y Sunchales quienes en forma anónima y totalmente desinteresada participan en el desarrollo de las propuestas.
Directivos, docentes y alumnos de varios establecimientos educativos están participando y conforman así un gran equipo de voluntades llevadas a un terreno concreto de mejoras en la calidad de vida y de los espacios de formación de jóvenes alumnos de esta Facultad y de otras instituciones.
Esta idea, ya puesta en marcha en el norte de nuestra provincia, será extensible y replicable en Rafaela y localidades vecinas, con el foco puesto tanto en motivar el uso de nuevas tecnologías en la enseñanza como colaborar en la supresión de barreras físicas y arquitectónicas y en otras problemáticas sociales de la región.
Aprender para enseñar con apoyo la tecnología actualmente disponible.
Como parte ineludible de estos procesos, aparece la capacitación de los docentes en Nuevas Tecnologías. Al respecto, desde la FRRa se abrirán cursos de verano de diferentes niveles, tanto para quienes se inician en el uso de modernas herramientas como para quienes vienen incorporando conocimientos y aplicándolos para enseñar y aprender con el apoyo de nuevas tecnologías. Técnicas atractivas e innovadoras que motivan a alumnos y docentes a participar de clases más dinámicas y productivas.
Resulta destacable, en este sentido, una propuesta particular de 6 cursos relacionadas a las “iniciativas 1-a-1” (una computadora por niño) asociada a la masiva irrupción de tecnología en establecimientos educativos de Rafaela y la región.
Quienes deseen contactarse para recibir más información pueden hacerlo escribiendo a utntics@frra.utn.edu.ar.