El problema de la repitencia y el desgranamiento, culpabilizando nuevamente a las instituciones educativas recae directamente sobre los docentes que son quienes las habitan como sus lugares de trabajo y son responsables de la enseñanza. Razonamiento propio de mentes neoliberales que se dicen socialistas pero actúan según principios estrictos del mensaje de la ideología mencionada anteriormente.
Ante las evidencias de los estudios realizados y publicados por la UNESCO sobre lo que ocurre en las escuelas medias, la señora Ministra de Educación reconoce públicamente que un cincuenta por ciento de los estudiantes no logra completar el nivel en cinco años y da como explicación que la obligatoriedad del nivel es nueva, que hace muy poco que es así, y que llevará tiempo tomar conciencia de esta cuestión. Explicación simplista, débil, infundada, propia de alguien que carece de los saberes necesarios para enfrentar el problema y encontrarle solución.
Los directivos de las escuelas medias reconocen que existe un desgranamiento y una repitencia alta, pero, esperan al menos, que se les permita buscar soluciones. Algo imposible dado los niveles de autoritarismo que se ejercen desde el Ministerio de Educación, pasando por las Delegaciones y que se hace sentir en las instituciones educativas que deben cargar con las culpas de la ineficiencia de las directivas que se bajan.
Podríamos señalar que las cifras que da a conocer la UNESCO confirman los datos que se obtienen con sólo mirar los registros de años y seguir una cohorte. La cantidad de alumnos que ingresan a primer año (en la ciudad unos 40 a 45 por cada curso) y los que egresan (tan sólo la mitad de los que ingresaron). La Sra. Ministra destaca en el artículo de marras que año a año la inscripción en primer año de secundaria se incrementa pero nada dice de la cantidad que logra acceder a la finalización en quinto año o sexto de las escuelas técnicas. La verdadera cuestión no es sólo que ingresen, sino que permanezcan y egresen sabiendo (como lo expresara con total conocimiento de causa una profesora del medio en una carta de lectores).
Hasta el presente, desde las autoridades poco se hizo por atender al problema y lo que se hizo ni se instaló (como dijeran en una entrevista televisiva las autoridades de la Delegación III) ni dio resultados halagüeños.
Hay que volver a las bases, a los docentes, y concertar con ellos un cambio, puesto que son quienes transitan cotidianamente las aulas los que conocen y saben sobre educación. Pero esa vuelta a las bases no debe ser como lo que ocurrirá el día miércoles de esta semana que se les bajará lo que deben hacer y cómo hacerlo y luego no se tendrá en cuenta como tantas otras veces, porque los docentes están cansados de estos manoseos estériles, que sólo hacen perder el tiempo y después sirven para justificar fracasos y culpabilizar a quienes trabajan en las instituciones educativas.