CIUDAD DEL VATICANO, 28 (AFP-NA). - El papa Francisco
-quien hasta el mes pasado era el cardenal argentino Jorge Mario
Bergoglio- deberá imponer su estilo durante la primera Semana
Santa que presidirá desde este jueves al domingo, desde el lavado de pies
en una prisión romana a la bendición "Urbi et Orbi".
Francisco innovará a partir de hoy, cuando se celebre el
tradicional "lavamiento de los pies" el Jueves Santo se celebrará
en un centro de detención de menores de Casal del Marmo, en las
afueras de Roma, en lugar de realizarse en la basílica San Juan de
Latrán.
Este cambio de lugar procura mostrar la importancia que este
papa jesuita otorga a la cercanía con los más marginados. El
pontífice celebrará la misa ante 35 muchachos y 11 muchachas de 14
a 21 años. Luego lavará los pies de 12 de ellos, de diferentes
nacionalidades y confesiones.
El viernes, Francisco presidirá el "Via Crucis" en el Coliseo.
El año pasado, Benedicto XVI, muy cansado y sentado en un palio,
escuchó las meditaciones de una pareja italiana sobre los
problemas de la familia contemporánea. Este año, su sucesor podría
participar parcialmente en el "Via Crucis".
Cabe la posibilidad de que el Papa cargue la cruz de madera por
lo menos durante una de las 14 estaciones del recorrido que
recuerda el camino hacia el Calvario de Jerusalén de Jesús,
condenado a muerte.
El sábado, Francisco continuará la maratón con la velada
pascal, que celebra en la noche de Pascua la resurrección de
Jesús. En los últimos días crecía la expectativa sobre si el Papa
mantendría la tradición o introduciría innovaciones para
simplificar la ceremonia.
El domingo será el día de las grandes multitudes en la plaza de
San Pedro, donde Francisco celebrará la misa de Pascua antes de
pronunciar la bendición "Urbi et Orbe" ("A la ciudad y al mundo").