Durante los domingo de febrero, a las 22 horas, la señal Infinito emite el ciclo denominado “Niños Americanos”, formado por cuatro documentales que muestran los aspectos más oscuros de los modelos familiares, religiosos y educativos difundidos por Estados Unidos.
El domingo 6 se emitió el documental “Los Niños de Dios”. Se trata de la biografía de Noah Thomson, un joven que luego de soportar una desgarradora infancia en un culto acusado de fomentar prácticas sexuales extremas (los Niños de Dios), logró escapar para intentar comenzar una vida normal.
Pero integrarse a la sociedad luego de haber pertenecido a ese grupo no es fácil: muchos niños criados en ese culto no lograron adaptarse al mundo exterior y terminaron suicidándose, incapaces de ajustarse a la rutina de una sociedad que se mostraba indiferente a su padecimiento. Noah Thomson no es un documentalista común: él mismo creció en los Niños de dios (hoy conocido como La Familia) hasta que logró fugarse a los 21 años; y en este documental, “nos muestra su incansable búsqueda de respuestas personales mientras dedica buena parte de su tiempo a ayudar a escapar a los miembros de la segunda generación de niños criados allí”.
El próximo domingo (13 de febrero) se emitirá “Jesús Camp”, un documental que retrata cómo en los llamados Campamentos de Jesús se instruye en el cristianismo evangélico a millones de niños con la misión de "conquistar América para Cristo" y se les entrena para que sean "soldados" del ejército de Dios y parte del futuro político de los Estados Unidos.
Basado en las experiencias de tres niños que asisten a un campamento de verano, las directoras revelan la misión de la pastora Becky Fischer: “enseñar a los niños a temprana edad a abrazar el cristianismo a través de programas intensos de instrucción evangélica”. Codirigido por Heidi Edwig y Rachel Grady, dos de las más innovadoras directoras del género.
En la prensa española encontramos críticas: “Para algunos es sencillamente la mejor película de horror que han visto en todo el año... Así de intensas son las reacciones ante «Jesus Camp», un documental en el que no hay narración, sólo las voces de los protagonistas”.
David Edelstein, crítico de la revista New York: "un documental aterrador y exasperante, pero a la vez profundamente compasivo, sobre el adoctrinamiento de los niños por parte de la derecha evangélica".
AL PIE DE LA LETRA
El 20 de febrero será el estreno “Spellbound (Al pie de la letra)”, un galardonado documental que presenta la intensa y real experiencia del "National Spelling Bee", un concurso norteamericano de jóvenes que deletrean palabras, conocido popularmente como "Bee".
El documental, dirigido por Jeff Blitz y producido por Sean Welch, muestra las historias de ocho jóvenes "talentos" que compiten por el título; y “permite ir descubriendo no sólo la personalidad de cada uno de ellos, los obsesivos hábitos de estudio que sus padres les imponen, sus sacrificios por entregarse completamente a la preparación del concurso o sus decepciones amorosas, sino también la historia de su propio país”.
"Fallas una sola letra..., y estás fuera" (texto de la película). La idea del documental surgió cuando su director vio la final del concurso en 1997. El suspenso generado y la tensión que sufrían los niños le recordó a una de sus películas de misterio favoritas. “Spellbound es un documental con muchas aristas. El eje central es la celebración de la final de la competencia, pero en realidad es sólo el dispositivo para contar muchas otras historias. Por ejemplo, la de muchas familias de inmigrantes que ven en sus hijos la posibilidad de conquistar el sueño americano”.
El último domingo del mes (27 de febrero), el ciclo finaliza con “The Bang! Generation”, un documental fuerte que retrata la vida de un grupo de familias cuya actividad dominguera es disparar. ¿Qué sensación nos despertaría ver a un niño de 6 años y una niña de 7 jugando con armas reales mientras sus padres observan y “asienten” ese juego?
Esas imágenes pueden despertar preocupación. ¿Por qué las armas son como un juego para algunos norteamericanos? ¿Existe alguna relación entre ese juego, la industria armamentista y las guerras en las que participan los Estados Unidos? La sensación final es desoladora.
Estos documentales son fuertes y críticos; y aunque respeten un género cinematográfico que pretende ser objetivo aparecen cargados de una cuota emotiva de sus directores. Sin embargo, sus historias nos permiten cuestionar ciertas creencias, valores y prácticas y conocer otra cara del aquel famoso “sueño americano”.