Consultado el Dr. Daniel Marfort, quien fue el pediatra que atendió a Tobías a lo largo de todo el proceso, este admitió que en el tratamiento "Yo cumplí con el protocolo toxicológico que nos daban desde el Hospital Gutiérrez en Buenos Aires. Siguiendo el protocolo podían pasar dos cosas: que evolucione bien o que evolucione mal, pero una buena evolución era posible". Continuó, "es el primer caso de intoxicación con etilenglicol (el compuesto del líquido para frenos) que tengo y al no saberse que volumen ingirió Tobías tampoco sabíamos su pronóstico. Como referencia se sabe que una cucharadita de té puede ser mortal".
Marfort explicó también que "El etilenglicol es un derivado del alcohol y del intestino va al hígado. Allí se metaboliza, y el producto que se genera es el tóxico".
"El protocolo que se cumplió indicaba en primer término un lavaje gástrico y administración de glucosa. En segundo lugar, el competidor de esa enzima es el alcohol etílico, por lo cual se le realizó a Tobías una etilterapia por sonda durante 48 horas. Finalmente se presentó un cuadro de intoxicación etílica. En otras palabras, al final del tratamiento Tobías se recuperó de una gran ebriedad", graficó el Dr. Marfort hablando en un lenguaje comprensible y sencillo.