El sistema educativo argentino actual es una maraña compleja y un entramado de piezas que merece atención desde varios ángulos y perspectivas para al menos acercarse a lo profundo del asunto. Resulta frecuente encontrar en esta época varias versiones críticas respecto de la educación acompañando argumentos que demuestran alumnos revestidos de los males posmodernos, un presente perpetuo, la glorificación de lo inmediato, el poco espacio para la reflexión y la crítica y la necesidad de la lectura. En un panorama que ofrece estudiantes que leen cada vez menos pero están cada vez más “conectados”, las aulas de las escuelas públicas se encuentran ante un nuevo desafío con la inclusión de las netbooks, mientras los docentes atraviesan la difícil cotidianeidad que refleja la sociedad actual, los estudiantes son sólo una parte, además de un signo y también una señal.
UNA LUZ EN EL CAMINO
Gabriela Cagliero, directora de la Escuela de Educación Secundaria Modalidad Técnico Profesional Nº 654 "Dr. Nicolás Avellaneda", materializó algunas ideas referidas a la actual situación educativa y presentó una novedad que merece espacio y difusión. Primeramente mencionó “en la escuela los alumnos adquieren nuevas capacidades por eso buscamos entregarle a los chicos otras opciones extracurriculares como para que vayan adquiriendo competencias que después les permitan insertarse en el mundo laboral”. Entre las opciones se encuentra la propuesta de “Junior Achievement” que este año se lanzó con la temática planes de negocios y “también estamos participando en una olimpíada referida a un concurso sobre energía solar que realiza la UTN de Santa Fe junto al Conicet”. Además de estas cuestiones, el colegio lanzó una nueva modalidad, ofreciendo la Tecnicatura en Industria de Procesos.
MODELO A SEGUIR
Desde este año la escuela cuenta con la incorporación de una nueva Tecnicatura en Industrias de Procesos, permitiendo que los alumnos comiencen con la doble escolaridad y nuevos talleres específicos. “En los talleres y desde primer año los chicos empiezan a entrar en el mundo del trabajo. Con la cohorte 2011-2012 se avanzó en la tecnicatura, lo que quiere decir que quienes están en primer y segundo año actualmente van a poder ser técnicos en industria de procesos”, comentó entusiasmada la directora.
Esta tecnicatura es nueva para la ciudad y la zona y se encuentra muy relacionada con los procesos productivos vinculados a los alimentos, la química y la bromatología. “Estamos muy contentos porque es una novedad y tiene un amplio campo laboral, las materias están relacionadas con la química, la microbiología, el medioambiente, materiales y ensayo, electricidad y electrónica, se parece a una tecnicatura en alimentos o de alguna forma podríamos decir que la abarca”, anticipó.
Con la intención y junto a la necesidad de buscar extender horizontes, ampliar las perspectivas de aprendizaje y el futuro de los alumnos que ingresan a esta casa de estudios, surgió y se desarrolló la perseverancia por insistir y mantener un camino que desde la escuela nunca descuidaron. “Hacía años que estábamos luchando por esta tecnicatura”, apuntó Gabriela, ya que cuando se realizó un análisis vinculado a las demandas de la ciudad en un contexto de industrias alimenticias relacionadas con el campo y el agro, observaron que era precisamente lo que faltaba. “Había tecnicaturas duras y algo parecido a ésta no existía. Empezamos a trabajar y recibimos el apoyo del Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región, del Concejo local y de diputados relacionados con la ciudad. Se presentaron muchas propuestas y finalmente la provincia luchó por esta tecnicatura ya que varias escuelas de Santa Fe la pedían”.
Después de años de esfuerzos, el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET) aprobó el acuerdo marco y de esta forma hoy el título presenta validez nacional. Los alumnos al finalizar sus estudios obtendrían un título que refiere a una tecnicatura de validez nacional con incumbencia, estarán anotados en un registro de técnicos de la Nación y esto a su vez permitirá posibilidades laborales a aquellos que no pueden cursar otro tipo de carreras o completar sus estudios en el nivel terciario o universitario.
NUEVOS HORIZONTES
El edificio escolar tuvo que adaptarse para poder brindar esta oferta académica a través de un proyecto denominado “Plan de mejoras” y además recibieron apoyo del Ministerio de Educación de la Provincia que construyó un aula donde funcionará el laboratorio de Bromatología y Microbiología. Desde ahora en más las posibilidades de continuar mejorando la construcción edilicia con la intención de adecuarla a los nuevos objetivos pedagógicos estará abierta a sumar mejoras continuas y desarrollar nuevos cambios en su estructura.
Las expectativas a partir de la instrumentación de la tecnicatura se centran “en la posibilidad de atraer la atención de los padres de los chicos de séptimo grado porque notamos que a esta edad los alumnos no saben que seguir y creemos que existe un amplio abanico de variables en Rafaela que cada vez se amplía más. Para nosotros es importante explicarles que hoy tienen la posibilidad de elegir una escuela técnica de doble escolaridad con seis años y que al terminarlos se les da el título de técnico en industrias de procesos”. En este sentido, aportó la directora: “para nosotros es muy importante promocionar este nuevo trayecto educativo y empezar a llegar a las empresas que de a poco nos están conociendo”.
Otro de los objetivos de la escuela es proseguir en la lucha para el logro de otra tecnicatura por la que están trabajando y se denomina: “técnico en comunicación multimedial”, si bien en este camino no están solos porque existen otras 13 escuelas en la misma condición, aún el INET no aprobó el acuerdo marco. Sin dudas resulta de gran importancia para la institución el logro de esta propuesta ya que el actual itinerario formativo es “Gráfica editorial” y este recorrido sería ideal para complementarlo.
Las metas definidas, los deseos compartidos y los objetivos claros conducen hacia un sitio que desde la Escuela Nicolás Avellaneda se vino gestionando y trabajando desde hace tiempo. Cuando una institución educativa diseña y proyecta para sus alumnos y en favor de su comunidad, aunque los resultados se hagan esperar, el valor agregado se convierte en potencia transformadora y la educación en progreso y futuro.