BUENOS AIRES, 15 (NA).- La CGT se reunió ayer para analizar la complicada situación laboral que atraviesa el país en medio de la crisis por el coronavirus, y uno de sus secretarios generales, Héctor Daer, sostuvo que la central está "buscando encontrar un camino común que permita la salida de la pandemia sin perdida de puestos de trabajo".
"Estamos buscando encontrar un camino común que nos permita la salida de la pandemia con el menor costo social posible y sin perdida de puestos de trabajo", planteó Daer al terminar el encuentro realizado en la sede de la UOCRA.
Por otro lado, el referente del gremio de Sanidad se mostró preocupado porque "la Organización Internacional de Trabajo (OIT) en el mundo está previendo que se pierdan 194 millones de puestos de trabajo" por el Covid-19.
En la reunión también se definió que la CGT creará un "comité de crisis" con los mismos dirigentes que se reunieron este jueves, más "algunos otros que se puedan sumar", para analizar "cómo transitar esta crisis, no solo la sanitaria por la pandemia, sino también la cuestión laboral, la desocupación, y todo lo que será la salida para el día después de la pandemia", comentó a NA uno de los gremialistas que estuvo en la reunión.
Este comité de crisis cegetista, además, mantendrá reuniones con distintos sectores como la Iglesia, el campo y las Pymes y por último tramitará una reunión con el Gobierno para analizar todo lo recogido en los anteriores encuentros.
La reunión se extendió por casi tres horas, en las que cada dirigente hizo un repaso de cómo atraviesa la crisis su gremio y luego se abocaron a analizar temas como el reciente acuerdo de la CGT con la UIA para garantizar el 75% de los sueldos de los trabajadores suspendidos en medio de la pandemia. Este tema había generado tensión interna, ya que algunos dirigentes señalaron que no habían sido informados sobre esa iniciativa que motorizaron los dos secretarios generales y los tres dirigentes del grupo de los "independientes", Martínez, Andrés Rodríguez y Lingeri.
Esta vez, los más de 20 dirigentes sindicales se tomaron la temperatura al ingresar a la sede de la UOCRA y pasaron por un proceso de "sanitización" de manos y calzado.