BUENOS AIRES, 23 (NA). - El candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández, sostuvo ayer que "la Argentina no tiene ninguna posibilidad de caer en default" si gana las próximas elecciones. "La Argentina no tiene ninguna posibilidad de caer en default si yo soy Presidente. Un default es muy dañino para una sociedad. Nadie puede querer el default como salida. Es una situación que nos atrasa, nos pone muy atrás", subrayó el candidato de Frente de Todos.
Al participar del seminario Democracia y Desarrollo que organizó Grupo Clarín en el Museo de Arte Latinoamericano (MALBA), negó que una eventual gestión suya vaya a proponer a los acreedores del país renegociar los vencimientos de la deuda con una quita, como hizo el gobierno de Néstor Kirchner en 2005 cuando él era jefe de Gabinete y Roberto Lavagna era ministro de Economía.
"Nadie puede plantear seriamente una quita. ¿Saben por qué? Porque es una deuda contraída hace dos años por un Gobierno democrático elegido por los argentinos y la que nosotros discutimos en 2003 empezó en la dictadura. No tiene nada que ver una cosa con la otra", argumentó el candidato.
Consideró en ese sentido que la administración de Mauricio Macri cometió un "error" al insistir en la campaña electoral que si ganaba Fernández las elecciones, el país iba a ir hacia una cesación de pagos. "Este fantasma ha sido alentado por el Gobierno, es un error. Estoy medio aburrido de decirlo. Nosotros no estamos pensando en un default. La Argentina tiene que ver cómo genera condiciones para pagar esta deuda", indicó.
Señaló que cuando él habla de volver a poner en marcha la economía, de promover el desarrollo y de volver a incrementar las exportaciones, está "hablando de conseguir los dólares para hacer frente a esas obligaciones".
"Después tendremos que hablar con los acreedores para ver como resolvemos el tema. Porque si la Argentina debiera hoy pagar sus obligaciones en las condiciones en las que está, difícilmente pueda hacerlo", analizó.
"Los cálculos dicen que este año vamos a caer 2,5 puntos y el año que viene el crecimiento será difícil. Tenemos que buscar el modo de cumplir nuestras obligaciones. Es una cuestión de sentarse a negociar con los acreedores", insistió.
Así, resaltó: "Me preocupan los vencimientos del 2021" y destacó: "Habrá que sentarse y discutirlo. Esto honestamente lo tendré que hacer yo o lo tendrá que hacer Macri o el que llegue. A mi no me gusta ser hipócrita ni mentir. El que llegue va a tener que hacerlo porque es la realidad que nos ha tocado en suerte".
EL DIALOGO
CON MACRI
Por otra parte, Fernández sostuvo que "es razonable" que mantenga un diálogo con el presidente Mauricio Macri "en un momento de transición" y pidió "tomar con tranquilidad" la coyuntura política, al tiempo que descartó un posible cortocircuito con el kirchnerismo en caso de ser electo.
Fernández participó del seminario organizado por el Grupo Clarín con un discurso de presidente electo, en el que luego de rechazar las especulaciones sobre posibles "problemas" con su compañera de fórmula, Cristina Kirchner, aseguró que si llega a la Casa Rosada será él quien defina los nombres del Gabinete.
En primer término, el ex jefe de Gabinete que viene de ganarle al presidente Mauricio Macri en las elecciones primarias pidió "terminar con la idea de que las transiciones son complejas. Hay que tomarlas con tranquilidad, con calma y deben dejar de ser noticia".
"Todos están muy preocupados si hablamos o no con el Presidente. Que hablemos en un momento de transición es razonable", sostuvo el candidato opositor, quien reforzó de esta manera su discurso de mandatario electo, apoyado en los 15 puntos de ventaja que sacó en las primarias del pasado 11 de agosto sobre el mandatario y postulante a la reelección.
Luego de advertir que "este presente lo padecen todos", el postulante opositor se mostró partidario de "parar la pelota" y "ordenar mínimamente las cosas" a través de "un enorme acuerdo donde participen sindicatos, empresarios y el Estado, en donde cada uno haga su parte".
"Respetar ese acuerdo durante un tiempo, que no puede ser muy extenso. Ya lo tengo hablado con sindicatos y empresarios. Obviamente hay que hacerlo", añadió Fernández, aunque aclaró que "no urge" hacer reformas previsionales o laborales.
Durante la ronda de preguntas del evento, al ser consultado sobre el eventual funcionamiento de un Gobierno del Frente de Todos, el postulante expresó: "Se vislumbra un problema entre Cristina y yo que no va a haber. Hubo un problema, pero aprendimos que esa pelea dañaba. Somos una coalición".
En ese sentido, sentenció: "El Presidente elige a sus ministros. Voy a elegirlos teniendo en cuenta la coalición política de la que soy parte. El común denominador que voy a exigir es la honestidad moral y la intelectual. Quiero un Gabinete homogéneo respecto de la moral pública entendido como un combate absoluto a cualquier forma de corrupción y falta de transparencia".
Y profundizó: "Voy a convocar a la gente que conozca el Estado, que sepa de qué se trata y qué le pasa a la Argentina y construir a partir de ahí. Mi problema no es el ideológico, por dónde pasaron o de dónde vienen. La única pregunta que le voy a hacer es ´¿qué país querés?´. Y si es el que nosotros queremos, que se suba y nos ayude a hacer".
Respecto de las relaciones internacionales, señaló: "¿Cómo voy a estar en contra de que la Argentina se abra al mundo? La pregunta es ¿cómo entramos al mundo? Puede entrar con las manos en la nuca o dignamente. Yo hablo de esto cuando se habla de la Unión Europea, que no es un acuerdo, son puntos a analizar".
Por otra parte, reiteró su intención de recomponer la relación con los grandes medios de comunicación y dejar de lado el concepto de "la grieta" porque, según consideró, en esa discusión "se cometieron muchas cosas increíbles, ninguna sociedad puede vivir en paz con esa lógica".
"Tengo muchos amigos periodistas, son gente de bien, en la mayoría de las veces no están de acuerdo con lo que pienso.
¿Cómo vamos a vivir en un país donde se ponen figuras para que la gente los escupa?", agregó.