Según informes de Prefectura Naval, al día de ayer, se
registraba una altura del río Paraná en la ciudad de La Paz de 5,26 metros y en
el puerto de Santa Fe 4,06 metros. Si bien se ha registrado una crecida
importante y el caudal de agua que ingresó es para tener en cuenta, lejos está
el río de las alturas máximas registradas (La Paz 7,92 m en 1992 y Santa Fe
7,35 m en 1983) y los pronósticos afirman que en los próximos días bajaría
el nivel unos centímetros. Si bien los lugareños se quejan de la creciente porque
han debido sacar hacienda de las islas, algunos se han tenido que mudar a
lugares más altos y tomar otras precauciones, para el río mismo, significa más vida. Con el ingreso de mayor caudal los ríos y arroyos se limpian y entran en
la zona más cardúmenes de peces. El río toma fuerzas y se recupera con cada
creciente. Por ello para los amantes del río y la pesca deportiva las noticias
son gratas. El pique se mantiene más o menos constante, muchos Amarillos y con los
primeros calores ya se pescan algunos Doradillos que, por supuesto, deben ser
devueltos al agua vivos. Bogas, Patíes y como hay mucha Mojarra se puede sacar
algún Mandubé en sus dos variedades: pico de pato o cuchara y cabezón.
Debajo de los carrizales y donde no corre tanto el agua con el aumento de la
temperatura del agua se muestran muy activas las Tarariras o Dientudos los que
toman cualquier cebo que se les arroje. Recordemos que las Tarariras son peces
que se encuentran siempre al acecho, quietas en un lugar esperan que la presa
pase por su zona para atacarlas. Son muy territoriales y atacan cualquier cosa
que invada su zona. Así que el panorama de pesca es muy alentador y como
siempre las recomendaciones tienen que ver con tener mucha precaución a la hora
de navegar y con llevar los carnet de pesca y respetar cupos, épocas de veda y
medidas.