BUENOS AIRES, 9 (NA). - La banda estadounidense de rock pesado Kiss logró burlar el gigantesco apagón que afectó a la región metropolitana de Buenos Aires y ofreció un pirotécnico show en el estadio de River, donde casi 50 mil personas deliraron al ritmo de los cuatro enmascarados.
El recital, en la noche de este miércoles, comenzó minutos antes de las 22:00, cuando estaba anunciado originalmente para las 21:00, y el retraso se debió al corte de luz que dejó a oscuras a vastas zonas de la Capital Federal y el conurbano.
De todos modos, Kiss se las ingenió para desafiar el apagón y no bien irrumpió en escena, brindó un show marca registrada, con rock & roll de alto voltaje, fuegos artificiales y permanentes juegos de luces, para dejar extasiados a los seguidores de la banda al cabo de 18 temas.
Tres años después de su anterior presentación en el país, en la cancha de River también, la banda surgida en 1973 en Nueva York desembarcó otra vez en la Argentina para lanzar aquí su nuevo disco, "Monster", el vigésimo álbum de estudio del grupo liderado por Gene Simmons y Paul Stanley.
Como se esperaba, el concierto de Kiss fue "monstruoso", de la mano de emblemáticos hits de la banda como Detroit Rock City (que sonó en la apertura del show), Shout It Out Loud, Love Gun, I Was Made for Lovin´ You o Rock and Roll All Nite, el tema que cerró el espectáculo.
El repertorio incluyó el primer corte -y el más conocido- del más reciente trabajo del grupo, Hell or Hallelujah, que provocó que temblaran los cimientos de River pocos minutos después del comienzo del recital.
Pese a los temores generados por el suministro eléctrico, la banda estadounidense desparramó a lo largo de su show todo su cotillón tradicional y se despidió de River ovacionada por los miles de integrantes nacionales del "Ejército de Kiss" que se acercaron a Núñez a rendirle tributo.
Fueron dos horas de concierto, más 20 minutos finales a puro estallido de fuegos artificiales, para coronar un espectáculo en el que, antes de abandonar el set y a pedido del público, Stanley destruyó su guitarra.
Previamente, durante el recital, el guitarrista había volado por sobre las cabezas de los espectadores ubicados en el campo, para irse a tocar parado en una tarima ubicada a más de 30 metros del escenario, ante el griterío de la gente.
Como teloneros actuaron la banda cordobesa de rock pesado Rouge & Roll y Rata Blanca, el grupo argentino de metal clásico liderado por Walter Giardino (guitarra) y Adrián Barilari (voz) que se encuentra de gira como parte de la celebración de sus 25 años de vida.
Kiss, por su parte, poco antes de cumplir cuatro décadas como banda, se presentó por quinta ocasión en la Argentina y una vez más con el bajista Simmons y el guitarrista Stanley acompañados por Tommy Thayer (guitarra) y Eric Singer (batería).
Sabido es que en la formación original estaban también Peter Criss y Ace Frehley, quienes abandonaron al grupo a mediados de la década del 80, aunque tuvieron un regreso fugaz en los años 90, para luego volverse a alejar.