Un juicio oral y público dará comienzo en los tribunales sancristobalenses, para un hombre que será juzgado como autor del femicidio de Silvia Noemí Quinteros cometido en 2019 en Hersilia (departamento San Cristóbal).
Para el evento, cuyo inicio fue agendado para el miércoles 27 de julio, la fiscal Favia Burella adelantó que solicitará la pena de prisión perpetua.
El acusado tiene 34 años, sus iniciales son JAP, estaba casado con la víctima y tenían tres hijos menores de edad.
De acuerdo con la acusación de la fiscal Burella, el hombre será juzgado como autor de los delitos de homicidio doloso doblemente calificado (por mediar violencia de género y por el vínculo); explotación del ejercicio de la prostitución agravada (por el vínculo); amenazas coactivas reiteradas y desobediencia a mandato judicial.
El tribunal que tendrá a su cargo la conducción del debate estará integrado por los jueces Cristina Fortunato, Javier Bottero y José Luis Estévez.
ASFIXIA Y
OCULTAMIENTO
El femicidio de Quinteros fue cometido entre las 11:30 y las 16:00 del lunes 29 de julio de 2019 en jurisdicción de Hersilia.
“El acusado le quitó la vida a su esposa por asfixia, y luego sepultó el cadáver en una fosa de tierra ubicada a 340 metros al este de la ruta nacional 34 y a 16 metros al sur de un camino rural en una zona en la que hay densa vegetación”.
“El acusado actuó con conocimiento y voluntad de causar la muerte de su cónyuge, con quien había mantenido una relación de 12 años”, sostuvo la fiscal. “Ese vínculo de pareja siempre estuvo caracterizado por el sometimiento de la mujer, la cual era víctima de violencia verbal, física y psicológica por parte del acusado”, agregó.
Asimismo, Burella detalló que “él la obligaba a ejercer la prostitución, la controlaba y participaba del producido económico del ejercicio habitual e indeterminado del trato sexual venal que prestaba la mujer”. En tal sentido, señaló que “desde 2009, la llevaba en su vehículo a distintos lugares a la vera de la ruta en jurisdicción de Arrufó, Ceres y Hersilia, donde se prostituía”.
En relación al delito de desobediencia a un mandato judicial, la fiscal explicó que “el acusado incumplió esa imposición –vigente desde junio de 2019– que le prohibía acercarse a la víctima y a los hijos de ambos”.