Agrupaciones del kirchnerismo y de la izquierda, así como intendentes del PJ bonaerense, se sumaron ayer en gran número a la multitudinaria marcha impulsada por las dos CTA y la Corriente Federal de Trabajadores frente a la Casa Rosada.
El tono crítico hacia el Gobierno que tuvo la convocatoria, que se desarrolló en la antesala del paro nacional de la CGT, sedujo a los sectores más duros de la oposición, que aportaron su militancia para engrosar la movilización en el centro porteño.