¿Qué es ser hijo? ¿Qué significa sentirse hi¬jo? Si le pregunto de golpe, tal vez a usted le cues-te res¬ponder. Y a mí también. Y tal vez incluso a Miguel Ortega Riquelme; sólo que él se tomó su tiempo para dar bellas res¬puestas. Como las que aparecen en su pequeño libro "Tiempo para preguntar", que recomiendo:
“Un hijo es un milagro. Es un misterio. Es un regalo. Es una noticia. Es un destino. Un sueño. Un gemido. Una obsesión.
Es la experiencia decisiva que trastorna al más cuerdo y al más reposado de los hombres.
Es el sano orgullo de sentirse prolongado por la tierra.
Es le hermosa fecundidad del amor contemplada en un grito independiente.
Es la gozosa germinación de las semillas que Dios hizo brotar con su palabra.
Es sentir por nueve meses que la vida se agita y crece sorpresiva.
Es salir de un vientre oscuro para poder gustar el rayo luminoso.
Es lanzar un fuerte llanto que permite respirar el aire propio.
Es romper cordones que nos atan para poder crecer como personas.
Es sentir la enorme calidez de una mano que acaricie nuestro cuerpo.
Y al abrir en el principio nuestros ojos es ver una mi¬rada que sonríe con dulzura.
Es dormir confiadamente cada noche porque ellos vigilan tu reposo.
Y es jugar en las rodillas, o hacer una ronda numerosa, o tener una muñeca que camina, o perseguir una pelota por la calle, o andar en bicicleta muchas horas hasta rendirse de fatiga...
Ser hijo es reconocer que la vida nos es dada. Que esta¬mos llenos de regalos. Que somos un cuerpo impresionantemen¬te delicado. Que necesitamos un papá y una mamá no sólo para empezar nuestro minuto sino para sostener nuestra exis¬tencia” (…) .