Policiales

Herido en gresca de 4 lavacoches

Personal de la Brigada Motorizada de la Unidad Regional V de Policía, en la noche del viernes acudió a la esquina de las calles Sarmiento y Carcabuey, habida cuenta de contabilizarse una gresca entre lavacoches.

También se dieron cita pares de la Guardia de Infantería y del Comando Radioeléctrico, siendo observada la presencia de Sergio P., Daniel M. (de 16 años de edad), Hugo Esteban R. (de similar edad), y Joel Q. (de 18 años).

Así las cosas, Sergio P. exhibió una herida cortante con sangrado profuso en la frente, por lo que fue atendido por integrantes de un servicio de emergencias médicas, y finalmente trasladado hasta el Hospital Jaime Ferré, para una mejor atención.

Lo involucrados fueron llevados hasta la Seccional 1ª, por razones de jurisdicción, y allí nadie accionó penalmente.

En tanto, los menores fueron retirados por sus progenitores.

AMENAZAS CON "TUMBERA"

Uniformados del Destacamento Nº 9 (con sede en el barrio Villa Podio), recibieron una denuncia por lo ocurrido en el cruce de las calles Aristóbulo del Valle y Dorrego.

Un vecino que circulaba junto a su familia en un automóvil, detuvo la marcha para saludar amigos y en ese contexto pasaron Emanuel "Villerito M. y Daiana B. y lo amenazaron con lo que sería una "tumbera" (arma de fabricación casera), según su comentario.

INVESTIGACION POR ESTAFA

María del Carmen B., de 52 años de edad, docente domiciliada en la calle M. Belgrano al 600 de la localidad de Zenón Pereyra (en nuestro Departamento), ante autoridad de la Comisaría local denunció a Mateo Alberto C. por un hecho de estafa.

La mujer dijo que recibió un llamado telefónico al teléfono celular de su esposo, por parte de quien dijo llamarse como se menciona con antelación, diciéndole que era acreedor de un premio de 180.000 y de dos teléfonos celulares por ser cliente de una empresa telefónica.

Debido a la insistencia asegurando que lo que se comentaba era cierto, el matrimonio se dirigió a un cajero de una entidad bancaria, y realizaron los movimientos que quien llamaba les pedía.

Dicha acción debió repetirse en otra oportunidad, una hora después, y cuando se pretendió ingresar la tarjeta el aparato no le permitió realizar una operación, por lo que la exponente se retiró del lugar.

De acuerdo a la denunciante, la persona en cuestión continuó llamándola pero ella no da curso a conversación alguna.

Autor: REDACCION

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