La vieron aparecer un día… Hambrienta, agotada, sucia, buscando quizás una zanja donde poder morirse sin que la atropellara un camión. Los que la recibieron no se explican todavía ahora cómo pudo llegar hasta ese lugar, ubicado sobre la Ruta 34, en ese estado de agotamiento. El asombro fue doble cuando vieron que detrás la seguían dos cachorros que eran una piltrafa pequeña casi destruida. La persona que tomó la iniciativa de protegerlos, les suministró a la perra y sus cachorros los primeros auxilios, escasos pero valiosos. A la mañana siguiente a esta persona se le partió el corazón cuando comprobó que los cachorros habían desaparecido. ¿Abducidos quizás por una fuerza extraterrestre…? No pudo conocer entre los compañeros de trabajo qué destino habían tenido esas pobres criaturas recién nacidas a una muerte segura. Y para no causar más problemas o que “le sugirieran” deshacerse de la perra madre, dejó de averiguar y se dedicó a su cuidado cuando el tiempo le daba una ocasión.
Flaqui es el nombre que se le ocurrió ponerle a esta víctima de la desidia humana. Sólo el abandono por parte de quienes fueron sus familiares humanos explica la desgraciada situación que vivió este animalito. Por su tamaño pudo haber parido varias crías quién sabe dónde y en qué condiciones, todos señalados por la mala estrella. Todos estrellados. Ahora que ya está físicamente curada, que ha recuperado la confianza en los seres humanos, hay que quitarle a Flaqui además de su capacidad de volver a ser mamá, hay que quitarle esa mirada oscurecida por el dolor y la soledad. Un patio no necesariamente grande, un espacio cubierto para dormir sin los sobresaltos de las bocinas, las frenadas, y algún certero puntapié… Un mimo. Es lo que Flaqui ahora necesita más que cualquier alimento. A cambio ella da su bondadosa compañía y su actitud alerta para cuidar la casa y la familia.
Quien tenga disponible un lugar en su corazón para cobijar a esta criatura por favor comuníquese con este número 03492 15615519. Es una nada más, pero es una menos que andará vagando por las calles, en busca del hogar perdido.