A partir de esta noche y durante 8 días corridos se conmemora la festividad de Pesaj (Pascua Judía).
Cuando el pueblo judío fue liberado por Dios de la esclavitud en Egipto tuvo que salir tan rápido que ni siquiera tuvo tiempo de dejar leudar el pan que había preparado. Lo único que pudo llevar en el desierto fue un pan chato o ácimo que llamaron "matzá". Hoy al caer la tarde judíos de todo el mundo recuerdan ese día en que recuperaron la libertad y emprendieron el éxodo hacia la Tierra prometida.
La Pascua hebrea o Pesaj se celebra con entusiasmo en cada hogar, con la activa participación de los niños que preguntan el significado de cada símbolo.
Según la tradición, durante los 8 días que dura Pesaj las casas judías deben estar libres de todas comidas y bebidas que contengan elementos cerealeros que leven o fermenten como trigo, cebada, avena o centeno.
Esta tarde con la salida de las primeras estrellas comienza la festividad. En la mesa la "keará" (plato ritual) está llena de simbolismos. Cada uno despierta curiosidad en los chicos que dan pie a los adultos para contar las historias que narran las vivencias del pueblo judío en su viaje por el desierto.
La historia de Pesaj es fundamental para la educación de los hijos y para la continuidad del pueblo judío porque permite transmitir los valores y fortalecer nuestra fe y confianza en Dios. Pesaj simboliza la libertad de los hombres, un valor trascendente que nos permite elegir, decidir y tener compromiso con la vida, libertad es un bien que hay que valorar y defender siempre.
La keara está llena de simbolismos. Primero se recitan las bendiciones cada vez que se come o se bebe alguno de los elementos del Seder. También los niños beben vino o jugo de uva. Al comer se reclinan suavemente hacia la izquierda para demostrar la sensación de libertad del hombre.
La ley 20.689 dispuso que en Argentina los dos primeros y los dos últimos días de Pesaj sean feriados para aquellas personas que profesen la religión judía.
El texto del Seder y las instrucciones para seguirlo están en la Hagadá.
Los chicos juegan un papel importante en el Seder. Se hace lo posible para mantenerlos despiertos para que puedan participar de la ceremonia y preguntar todo lo que desean.
Se retira la keara y se sirven los alimentos festivos. Se celebra en familia y se cantan antiguas canciones durante dos días.