BUENOS AIRES, 12 (NA). - En su primera jornada laboral en la Casa Rosada, el flamante presidente Alberto Fernández se quejó ayer de que fue "insufrible" trabajar en el Salón Eva Perón por el calor, al remarcar que "el aire acondicionado no funciona".
"No sé el presidente (por Mauricio Macri) si venía a trabajar ahí, porque el aire acondicionado no funciona y es insufrible", expresó Fernández, al ser consultado sobre el estado en el que encontró al edificio gubernamental.
Si bien en un principio se pensó que se refería al despacho presidencial, más tarde se corroboró que hablaba del Eva Perón, ya que para recibir al mandatario de Cuba, Miguel Díaz Canel, en el lugar que recuerda a la ex primera dama debieron abrir el Salón de los Científicos, que está al lado, para refrescar el sector.
En un breve diálogo con los periodistas acreditados en la Casa Rosada, Fernández se quejó de la falla en el sistema de refrigeración ante una temperatura que esos momentos de la mañana llegaba a los 33 grados en la calle.
Junto a los mandatarios estuvieron el canciller, Felipe Solá; la vicejefa de Jefatura de Gabinete, Cecilia Todesca; y el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla.
"Es insufrible", bufó Alberto Fernández ante los periodistas tras recibir al mandatario cubano, mientas se retiraba de la sede gubernamental rumbo a La Plata para asistir al acto de asunción del gobernador bonaerense, Axel Kicillof.
El mandatario se trasladó en el helicóptero presidencial junto a Solá; el ministro del Interior, Eduardo "Wado" De Pedro; y el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.
El jefe de Estado pronunció sus primeras declaraciones a los periodistas de la Casa Rosada al salir al Patio de Palmeras, en donde la seguridad instaló un "corralito", que teóricamente utilizarán de aquí en más el Presidente y los funcionarios, si así lo deciden, para comunicar el resultado de las reuniones de gestión.
Tras el acto de asunción de Kicillof, Fernández regresó a la Rosada para reunirse con diplomáticos de los Estados Unidos, pero previamente hizo una recorrida por la Casa Rosada, en la que se sacó "selfies" con empleados de la sede gubernamental.
Acompañado por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, el mandatario pasó por el sector de la Casa donde se guardan objetos del Museo de la Rosada y en ese contexto se sacó fotos y saludó a trabajadores del lugar, como un grupo de cocineros.
CON KOZAK, EL
ENVIADO DE TRUMP
Fernández almorzó con el subsecretario interino del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak, uno de los enviados del presidente estadounidense, Donald Tump, a su ceremonia de asunción en el Congreso.
Del encuentro en la Rosada participaron el canciller Felipe Solá, quien fue el encargado de recibir a la delegación norteamericana, el secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia de la Nación, Gustavo Béliz, y Jorge Argüello, el futuro embajador argentino ante los Estados Unidos.
Allí, Kozac le trasladó a Fernández una invitación para el Gobierno nacional para el 17 de diciembre en Washington, donde se desarrollará un evento vinculado al petróleo, a lo que el Presidente se comprometió a enviar una delegación argentina.
Kozak se quedó en la Argentina para asistir a la Casa Rosada, luego de que este martes el director para el Hemisferio Occidental del Consejo Nacional de Seguridad de los Estados Unidos, Mauricio Claver-Carone, decidiera no asistir a la jura de Fernández, molesto por la presencia de un funcionario de Nicolás Maduro.
Por la comitiva norteamericana también participaron el embajador en la Argentina, Edward Prado, el consejero político Chris Andino, y la asesora Mariju Bofill, según se informó oficialmente.
El flamante canciller recibió a los representantes de Trump mientras Fernández terminaba una recorrida por la reserva patrimonial del Museo de la Casa Rosada, donde se resguardan las colecciones de cuadros, de las cuales el presidente puede disponer, si así lo requiere.
La reunión de este miércoles se interpretó como una forma de bajarle el tono al cortocircuito con Claver-Carone, que se había molestado por la presencia de un representante de Maduro.
En noviembre pasado, Fernández se había reunido con ese influyente asesor en México. Días después de ganar las elecciones, el mandatario argentino recibió el llamado de Trump, que lo felicitó y le expresó su deseo de "conocerlo inmediatamente". "He instruido al FMI para trabajar con usted. No dude en llamarme", le dijo Trump a Fernández el 1 de noviembre pasado.