Las cámaras térmicas con sensores remotos permiten registrar a distancia la temperatura corporal de todas las personas que arriban al país en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. En caso de que se detecte algún pasajero con fiebre, interviene la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y procede al traslado de la persona a las oficinas de la Dirección de Sanidad de Fronteras.