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Excursión al Cerro Colorado

El sábado 16 de abril pasado, acompañado por mi esposa, por Vilma F. de Minitti y su esposo Elvio, partimos bien temprano desde Córdoba para visitar el "Cerro Colorado".

Hacía mucho tiempo que quería conocer dicho cerro así que por fin pude darme el gusto.

Tomamos la ruta 9 (Córdoba a Santiago del Estero) paralela al este del camino real, al Alto Perú; toda una historia viviente dicho camino real, con un gran número de postas que se están reacondicionando para transformarlas en "Hosterías".

La primera parada fue en "Barranco Yaco", 4 Km. al oeste de la ruta 9, lugar en el que el 16/2/1835 fue asesinado Facundo Quiroga; ya había estado en el lugar, pero ahora está totalmente reacondicionado, con un busto de Quiroga, nueve cruces de madera en memoria de todas las víctimas de aquel fatal día, placas de homenajes, etc. 

Cabe anticipar que en el Cerro Colorado vivió sus últimos años don Atahualpa Yupanqui, eximio compositor y músico de nuestro folklore, acompañado por "Nanette" su incondicional compañera.

De la población "Santa Elena" sobre la ruta 9 se toma hacia el oeste (8 km) y se llega a "Cerro Colorado"; el camino es de terror; por lo que a la guía que nos atendió le consulté cómo llegaba Yupanqui a su querido rincón; me contestó: "sólo a caballo"; en coche se llega hasta más o menos 400 m de las instalaciones, luego caminando.

Desde luego acompañados por una guía especializada fuimos recorriendo el lugar que es único; cruza un arroyo, que llaman "Río"; la vivienda con muchos recuerdos del músico, hasta una foto del "Che Guevara", que le entregó el padre de este, con su firma. Al fondo, se aprecia el famoso "Cerro Colorado" así llamado por el color rojizo de la tierra, que es como la tierra de Misiones.

Realmente me fui emocionando cada vez más, sobre un escritorio un libro en el que los turistas dejan asentadas sus impresiones, no me pude contener, escribí con un profundo estado emocional y terminé mis palabras con un "Viva la Patria".

Sabía que allí reposaban los restos de Atahualpa Yupanqui por lo que me hice conducir al lugar preciso por la guía, quien me explicó: "Debajo de la piedra más grande están los restos de Don Atahualpa y al lado, debajo de la piedra más chica, están los restos de "El Chúcaro", Don Ayala, el "Gran Bailarín".

Nos relató que eran íntimos, pero íntimos con don Atahualpa y que en varias oportunidades se alojó en la vivienda, que ahora es museo.

En fin, una experiencia inolvidable y un poco rendir honores a un gran músico gaucho.

Al regreso de la ruta 9, nuevamente al oeste hasta llegar a "Villa de Tulumba", el llamado "Pueblo de la historia", pero será motivo de otro comentario.

Autor: Amado Raspo

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