En el marco del 50º aniversario de la Diócesis de Rafaela y con motivo de la beatificación de Juan Pablo II, anoche en la sala auditorio del Parra Hotel & Suites se proyectó el video documental con el mensaje de Juan Pablo II a los empresarios argentinos el 11 de abril de 1987.
Las reflexiones estuvieron a cargo del padre Fernando Sepertino y Jorge Ghiano con una breve introducción de Oscar Parra, siendo organizada esta actividad por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (sede Rafaela) y la Comisión de Justicia y Paz de la Diócesis de Rafaela.
El actual párroco de San Cayetano explicó breve y detalladamente los pasos que sigue la Iglesia para que una persona sea propuesta por sus virtudes heroicas y sus escritos y, al mismo tiempo, la presencia de un milagro, invocando la intercesión en este caso de Juan Pablo II a la monja francesa Marie Simon-Pierre (ver testimonio aparte). El proceso es el siguiente: siervo de Dios, beato y santo.
"Todos estamos llamados a la santidad, llamados a vivir a fondo los valores del Evangelio de Jesús, pero en algunos casos se busca un reconocimiento especial a ser santos siendo puesto como ejemplo de santidad", destacó.
Luego se emitió el video en el que Juan Pablo aparece más joven siempre amable y sonriente. "De recorrer el país pude comprobar los recursos y dones con que Dios bendijo. Hay un espíritu emprendedor para sacar adelante las empresas y proyectos con la búsqueda del bien común, a pesar de los problemas financieros y del mercado", explicó.
Finalmente, Ghiano habló sobre el aporte que hizo este Papa polaco a la Iglesia y al mundo, contando detalles de su viaje que hizo a Cracovia acompañado del padre Carmelo Greco. Menciono el conocimiento de la realidad de Argentina en 1987 y del contexto internacional, recalcando en varias oportunidades que los países deben ser solidarios y los empresarios también. La verdadera riqueza es el capital humano y las ganancias no sólo deben incrementar el capital, la participación en las ganancias a los empleados, la cogestión de los obreros y de la conjunción de intereses entre patronales y sindicatos para el bien de todos.