BUENOS AIRES, 23 (NA). - La Argentina retornará al superávit comercial en 2019, que rondaría los US$ 7.000 millones, según un informe de la consultora Ecolatina difundido ayer. En diciembre de 2018, el intercambio comercial de bienes alcanzó un superávit mayor a US$ 1.300 millones, el más alto desde 2014.
La entidad recordó que el déficit récord de 2017 parecía que se profundizaría en 2018 y el primer trimestre convalidó las proyecciones: pese a que las ventas externas treparon 14%, las compras saltaron 21% y el rojo comercial de bienes se duplicó, al pasar de US$ 1.200 millones en el período enero-marzo de 2017 a US$ 2.400 millones en igual período del año pasado.
Sin embargo, en el segundo trimestre las perspectivas cambiaron completamente. Por un lado, el salto cambiario, la aceleración inflacionaria y la consecuente pérdida de poder adquisitivo golpearon a las perspectivas de las importaciones. Por el otro, la sequía, inesperada unos meses atrás, atacó a las proyecciones exportadoras.
No obstante, dado que el primer punto opera con rezagos (su impacto comenzó a sentirse al cierre del segundo trimestre) y que el segundo se suplió con suba de precios (+11%) más la compra a Paraguay de porotos de soja y su exportación procesada, los cambios tardarían en observarse.
En el cuarto trimestre, la alicaída demanda interna y un tipo de cambio competitivo, más un Brasil en franco proceso de recuperación económica y apreciación cambiaria una vez pasadas sus elecciones, impulsaron a las exportaciones, que escalaron 10% en el período y orillaron US$ 16.000 millones, el valor más alto para este trimestre desde 2013.
En sentido opuesto, las importaciones se desplomaron 25% interanual, marcando la principal caída trimestral desde 2009.
Como resultado, se revirtió el rojo de US$ 3.200 millones acumulado en octubre-diciembre de 2017 y se alcanzó un superávit de US$ 2.600 millones. De este modo, 2018 cerró con un déficit comercial de bienes de US$ 3.800 millones (-0,7% del PBI), ajustando sensiblemente al rojo de 2017 (US$ -8.300 millones).
Según Ecolatina, durante el comienzo de 2019 la dinámica sería bastante más similar a la del último trimestre del año pasado. En este marco, proyectan que las exportaciones crecerían en torno a 7% y las importaciones retrocederían alrededor de 10% en el acumulado anual.
De esta forma, la balanza comercial de bienes retornaría a terreno positivo luego de dos años "bajo cero", registrando un superávit cercano a US$ 7.000 millones.
Para Ecolatina, "la incertidumbre electoral impactará de manera positiva en este frente: las presiones cambiarias que traerían las elecciones impulsarían al tipo de cambio y, con él, a la inflación".
"Este combo negativo para el poder adquisitivo podría golpear aún más a las compras externas a la par que apuntalaría la competitividad cambiaria y posicionaría a las exportaciones como una salida contracíclica", indicó.
Así, lo que sería un "escenario pesimista para el resto de las variables, actuaría de manera favorable en el frente externo", señaló Ecolatina.