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Es una enfermedad, lenta y silenciosa

BUENOS AIRES, 19 (NA). - El glaucoma es una enfermedad caracterizada por la afección del nervio óptico, que ocurre por el aumento de la presión intraocular y, de manera lenta y silenciosa, la visión va disminuyendo y se pierde campo visual.

María Angélica Moussalli, del servicio de Oftalmología del Hospital Italiano, indicó que "la presión intraocular normal es hasta 21 mm de mercurio (Hg)".

"Su forma de presentación más común es el glaucoma primario de ángulo abierto, que no presenta síntomas salvo el glaucoma agudo -cuando la presión aumenta bruscamente y supera los 40 mm Hg-, que da dolor y enrojecimiento ocular", comentó Moussalli.

La oftalmóloga advirtió que todas las personas están "expuestas", aunque es más frecuente "después de los 40 años", al tiempo que aclaró que "raramente, afecta a niños y jóvenes".

"En la Argentina, por caso, lo padecen más de un millón de personas. En ocasiones, el trastorno es hereditario. Por lo tanto, si hay un antecedente familiar debe impulsarnos al control prematuro", indicó.

La causa se origina en una obstrucción en el filtrado de un líquido ocular llamado humor acuoso a través de una malla microscópica ubicada en el ángulo del ojo, y que al no poder evacuarse correctamente, aumenta la presión en el interior promoviendo al daño en el nervio óptico.

"La clave es el diagnóstico temprano para prevenir efectos permanentes que conducen a no percibir las personas y objetos que nos rodean alrededor. Una vez que se produjo el daño en el nervio y en la visión, estos son irreversibles", dijo Vázquez.

La especialista afirmó que este tema "se trata con gotas oftálmicas, que permiten un descenso de la presión y que deben colocarse todos los días".

"Otros tratamientos son el láser y/o la cirugía, que se elegirán según el caso", comentó.

Autor: Redacción

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