Visitó ayer LA OPINION un matrimonio de viajeros italianos, más precisamente originarios de la localidad de Faule, provincia de Cúneo, Región Piemonte; población que se encuentra hermanada con Humberto I aquí en nuestra Región.
Los visitantes, llamados María Gerbaudo y Carlo Barberis, llegaron acompañados de sus anfitriones y huéspedes rafaelinos: Henedina Urso de Castillo y Antonio Castillo.
El matrimonio piemontés no es la primera vez que recala por estas pampas, ya que anteriormente lo hicieron en 1997 y 1999, cuando se alojaron en Humberto I. Regresaron luego en 2006 para festejar sus 45 años de matrimonio y ahora nuevamente en 2011 cuando sus Bodas de Oro matrimoniales, es decir 50 años de casados.
DONANTES DE SANGRE
La coincidencia de la visita reside en que el matrimonio italiano es un activo donante de sangre, justamente cuando ayer fue el Día Nacional del Donante en Argentina (ver nota aparte).
Carlo comenzó a dar sangre en 1956 cuando sólo contaba con 24 años siendo su primera donación en el pueblo de Moretta. Al día de hoy, Carlo lleva hechas 122 donaciones de sangre y su esposa María 75.
En 1984 Carlo junto a otros emprendedores dieron vida a AVIS (Asociaciones Voluntarios Italianos de Sangre), y por sus donaciones recibió varias distinciones de la Federación Italianos Dadores de Sangre (FIDAS): a las 10 veces medalla de bronce, a las 25 de plata, a las 50 de oro, a las 75 un importante distintivo y a las 100 veces la Cruz de Oro.
El monumento de los Donantes también fue diseñado por Carlo en hierro y cemento, ya que nuestro anfitrión también es soldador y carpintero.
Al tanto de estas particularidades de nuestros huéspedes, de forma improvisada la Escuela de Enseñanza Media "Mario Vecchioli" los invitó en la mañana de ayer, a dar una charla sobre la donación de sangre en el establecimiento educativo.
"Es una forma de generosidad porque mi padre ya lo había hecho", señaló casi inocentemente don Carlo.
En Italia, Carlo también recibió el título de "Caballero de Honor" por lo hecho para difundir la donación de sangre.
FAMILIA
En lo familiar, es de destacar que un antepasado de Barberis vino a la Argentina en 1833, asentándose en Venado Tuerto; y que en 1907 el abuelo de Carlo, Paolo Vallinotti regresó a Italia. Este último se casó con Lucrecia Lanzetti, abuela de Carlo, y dieron a luz a Bárbara Vallinotti, la madre de nuestro visitante. Su padre se llamó Vincenzo Barberis.
De su matrimonio con María tuvieron dos hijas: Giuliana y Lorena Barberis. La primera trabaja en la automotriz Fiat-Alfa Romeo y la segunda en una fábrica de quesos de Nestlé. Carlo y María también laboraron toda su vida en la Fiat, en el área de fundición y mantenimiento -por ser Carlo carpintero y soldador, durante 23 años-.