Información General

Es difícil despedir buenos amigos

Hoy recibí la triste noticia de que sufro de una grave enfermedad. Sí, me tocó a mí y no hay vuelta atrás. Hoy comienzo a transitar un camino desconocido y amargo, pero yo no importo tanto como la realidad de que en este camino tengo que irme sola, sí, y no puedo decidirlo. ¿Cómo hacerlo? Con ellas compartí casi toda mi vida, cada momento, son parte de mí, de mi familia.

No quiero, pero no tengo opción, me acerco a ellas y como si supieran mueven la cola y se apoyan en mis piernas no como siempre. Hay algo en sus tiernas miradas que me dicen "estaremos con vos siempre, aunque tengas que partir", "te amamos hasta el final, no estés triste".

Qué seres maravillosos son los animales y ellas en especial, mis perras, mis compañeras fieles e incondicionales. Cierro los ojos y lloro, porque quisiera saber que en algún lugar existe alguien que cuidará de ellas, alguien que como yo las ame y haga de sus vidas una gran aventura. Respiro profundo y confío, todo saldrá bien.

(Inspirado en una historia real. También lo dedico a todas aquellas personas que por uno u otro motivo tuvieron que despedirse o despedir a uno de estos seres tan especiales. Sepan que nada de todo lo que uno da con Amor, por pequeño que sea, se pierde; sino que suma, porque sólo el Amor es capaz de perdurar hasta la eternidad. Y una vez más, nosotros los seres humanos, debemos cada día aprender a valorar y agradecer cada gesto de amor, como lo hacen estas pequeñas creaturas. (Colaboración: Patricia M. Curto).

Autor: Redacción

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web