El 4 de enero de 1971 ERA (Escritores Rafaelinos Agrupados) comenzó a ser, configurándose desde entonces una impensada combinación de tiempos de verbos, y un juego de palabras que sigue motivando las obligadas aclaraciones, ya que, existiendo, tiene nombre en pasado y, definitivamente, busca instalarse en el futuro.
Si se quiere hacer una comparación con la vida de una persona, se verá que a los 40 años se experimenta un momento importante de transición: hay una trayectoria que determina un modo de ser junto a la posibilidad de nuevas concreciones; se ha perdido el anonimato inicial, se intenta definir un destino.
¿Por qué Escritores Rafaelinos Agrupados? Lo de escritores agrupados se explica por sí solo, y la expresión “rafaelinos” incluyó la identificación geográfica, pero sin que eso suponga exclusiones.
Los cargos principales del grupo inicial estuvieron en manos (se trata de una entidad de escritores, por tanto “manos” está bien dicho) de Angel Balzarino, Margarita Beceyro y Emilio Pablo Comtesse, dentro de un grupo más numeroso, que se incrementó al poco tiempo con nuevas presencias.
Las primeras reuniones se realizaron en una sala del Centro Ciudad de Rafaela. Allí, en lo que sería la gota de tinta originaria de los actuales talleres literarios, los autores llevaban sus escritos, que recibían el comentario de los demás participantes, se hablaba asimismo de autores y de temas que hacen desde siempre a la literatura (la definición como “escritura” aún no se acostumbraba), en un clima distentido y con atención en el perfeccionamiento.
En los siguientes años se agregó la publicación de las obras de sus integrantes, exposiciones en conjunto con artistas plásticos, conferencias, cursillos y presentaciones de libros, todo lo cual no sólo le permitió a ERA un crecimiento a nivel local sino que abrió las puertas para que las letras locales sean conocidas en otros puntos de la Provincia y el país.
Un logro importante fue la publicación de la colección “El hombre y la palabra”, con más de diez autores editados.
Finalizando el siglo veinte ocurre la transformación de la entidad en Asociación Civil sin fines de lucro, y su consiguiente personería jurídica desde el 7 de junio del año 2000, situación legal que tiene en la actualidad, con sede propia en Moreno 183, planta alta, que se identifica como “Casa del Escritor”.
ERA es y pretende seguir siendo, con la obligación autoimpuesta de superarse.
Su actual comisión directiva, agradece: a las entidades públicas y privadas de la ciudad, que generosamente nos reciben. A los miembros de las comisiones directivas anteriores, por su trabajo e ideas. A los socios, por su aporte fundamental para el desarrollo de las actividades. A los asistentes al taller de escritura para adultos. A los asistentes al taller de escritura para niños, y a sus padres. A quienes, sin estar en la comisión, colaboran en la realización de los actos y otras actividades. A la ciudad, por la buena recepción que nos sigue dando permanentemente. A los medios orales, gráficos y televisivos, por su constante apoyo y difusión de nuestros mensajes. A los lectores y escritores que se acercaron, sea en forma esporádica o continuada. A los que nos hicieron llegar sus opiniones, comentarios y sugerencias durante todos estos años.
Todos ellos nos obligan a crecer para estar a la altura de las circunstancias.
Gracias por permitir que hoy podamos festejar nuestros (permítannos la vanidad) jóvenes y bien escritos cuarenta años.