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Un solitario delincuente ingresó a una Comisaría de la capital santiagueña, y sustrajo una mochila en la que un sargento tenía guardada su arma reglamentaria.
Se trata de una pistola Bersa, calibre 9 milímetros con cargador, y al conocerse dicha situación se analizaron los registros de las cámaras de seguridad internas de la dependencia.
También se accedió a los domos de vigilancia ubicados en las esquinas lindantes para tratar de identificar el rostro y la vestimenta del autor.
En la Policía se aguardaba con creciente expectativa el resultado de la investigación iniciada.