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Enfermedad e imagen

Cuando uno ve en la tele entrevistas a actores -y sobre todo a las actrices- se sorprende de lo bien que están; o, mejor, de lo bien que dicen que están. Supongo que esto tiene que ver con la cultura de la imagen, que debe ser siempre la mejor.

Hace varios años apareció en pantalla Juanita Martínez, la viuda del siempre bien recordado José Marrone. En la entrevista ella se mostraba muy entera, asumiendo con mucho valor y serenidad la enfermedad terminal que padecía. Hasta que un día nos enteramos de que había decidido terminar su vida con un tiro en la cabeza.

Al respecto quisiera compartir una reflexión de la Dra. Liliana Angela Matozzo de Romualdi (de la Fundación Pro Vida), publicada en una revista de orientación católica:

"Esa imagen la vi muchas veces, la de una persona gravemente enferma tratando de demostrarle a la comunidad y a la prensa, que está entera, que sigue de pie, que no abandona la lucha, que la solución está en mirar las cosas con optimismo, este y la de los periodistas tratando de 'resaltar el ejemplo de vida'. Es una imagen tan vista... y un final tan previsible. Aquella vez cuando la vi así, me pregunté por qué una nota televisiva no podía mostrar la otra cara de la enfermedad, la del sufrimiento, la del dolor, la del llanto, la de la soledad y el abandono, la de la necesidad de terapia y medicamentos y la de la plata que no alcanza, o sea, la 'real cara de la enfermedad', aunque se trate de gente pública y famosa. No creo totalmente en esa imagen de optimismo y alegría frente a una enfermedad terrible. Me parece una cruenta exigencia social.

Me da terror que alguien que sufre tenga que ocultar su dolor y aparentar estar pasando un 'momento especial de la vida simplemente porque alguien se acordó de ella y 'le hace el favor de hacerle una nota'. Me da bronca que tengamos que disfrazar los sentimientos y ponerles palabras atractivas.

¿Y sabe lo que me parece? Que todo ese disfraz, a lo único que conduce es a alejar la posibilidad de la 'mano solidaria' y a enfriar un poco más 'el alma helada del siglo XXI'... Cuando alguien está enfermo, no debemos obligarlo a 'mostrarse entero ': debemos darle su lugar en las condiciones que esté y escuchar sus sentimientos para tratar de atender SUS necesidades.

Autor: Redacción

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