La celebración estaba prevista frente a la Catedral pero llamativamente se trasladó al Colegio Misericordia. Al inicio de la misa Franzini justificó el cambio "por el frío y las inclemencias del tiempo", pero hubo apresuramiento porque no llovió y la temperatura no fue excesivamente fría a las 16, generando inconvenientes porque el gimnasio quedó muy chico. Como sugerencia para otra vez se pueden buscar gimnasios más grandes que hay en la ciudad.