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El rol del periodista radial frente al periodismo militante en Rafaela

Durante el segundo cuatrimestre de 2011, María Cielo Comba alumna de 3er. año de Periodismo de la UCSE DAR realizó una investigación académica (34 páginas) sobre "El rol del periodista en radio frente al periodismo militante en Rafaela" en la cátedra “Periodismo radiofónico” a cargo del docente Emilio Grande (h.), incluyendo marcos metodológico y teórico y seis entrevistas a periodistas de Rafaela: Miguel González, Gerardo Zanoni, Sergio Zenklusen, Marcelo Arias, Alberto Menardi y Félix Bauducco, quienen dan su opinión sobre objetividad, búsqueda de la verdad, imparcialidad, conceptos básicos que se establecen para ejercer la profesión de periodista que están directamente relacionados con las cuestiones éticas que siempre deben estar presentes a la hora de transmitir un mensaje y además si existe cierta libertad a la hora de hablar o existen presiones políticas o económicas.

El problema planteado es ¿cómo se entiende hoy al periodismo militante dentro de las funciones que desempeñan los periodistas de la ciudad de Rafaela? y la hipótesis trabajada fue: se estima que el periodista militante deja de lado los deberes propios de la profesión, al tener cierta vinculación o relación con organizaciones políticas, culturales o grupos sociales que influyen a la hora de informar, opinar y analizar la realidad.

El periodismo es una disciplina que se encarga de buscar, elaborar y transmitir o comunicar noticias, informaciones u opiniones sobre hechos reales que son de interés público. El ejercicio del periodismo está basado en los principios del deber de veracidad, la objetividad, la independencia y el rigor informativo.

Periodismo militante: una definición sobre el término “militar” indica “persona o grupo que pertenece a una organización o entidad, o defiende algún interés”. Si trasladamos al campo periodístico, quienes critican al oficialismo o están a favor, se los considera militantes se dice que “militan por alguna causa”, que en la mayoría de los casos no son causas populares, más bien intereses corporativos económicos o políticos.

El periodista debe siempre tratar de llegar a descubrir la verdad de los hechos noticiosos, siempre partiendo desde la objetividad, independencia e imparcialidad. Durante el Congreso de Comunicadores en Rosario (1999), José María Pasquini Durán (periodista de Página 12) argumentó diciendo que “La búsqueda de la verdad es incesante, sin creer que soy dueño de la verdad. Es fácil hacer plata en los medios, pero no es fácil mantener la dignidad ante las tentaciones”.

Si nos interiorizamos en las funciones básicas que debe cumplir un periodista en la radio, el deber de informar, opinar y llegar a la verdad fue la respuesta que más obtuvimos. El que mejor lo define es Bauducco cuando afirma: “el periodista debe comunicar, dar la información tal cual es y luego dar su opinión, siempre tratando de buscar lo que sea positivo para la comunidad”.

El verdadero rol del periodista debe consistir en buscar aquellos temas que generan inquietud en la población, convertirse en vocero y averiguar el trasfondo de los hechos para llegar a la verdad. Debe tener un espíritu crítico, ser pluralista a la hora de buscar el testimonio de los protagonistas, para que la gente piense y saque sus propias conclusiones sobre un determinado tema.

A la hora de comunicar los acontecimientos un factor que no puede faltar es la objetividad, durante muchos años un concepto que dominó la enseñanza del periodismo en las facultades de comunicación fue la conocida frase del periodista Scott: “los hechos son sagrados y las opiniones son libres”. Ser objetivo atenerse a los hechos o mostrarse aséptico han sido, desde un punto de vista teórico, los rasgos que han definido el buen ejercicio de la profesión. La mayoría de los comunicadores sigue suscribiendo el principio de objetividad, pero reconoce que es imposible llevarlo a la práctica. Arias dice que “la objetividad, la independencia y todas estas cuestiones me parecen que no existen, todo periodista como ser humano tiene ideología”

Cuando se les preguntó a los entrevistados si tienen libertad para expresarse o si sufren presiones políticas o económicas, tres de los entrevistados reconocen que el periodista no puede trabajar libremente porque siempre existen algún tipo de condicionantes. Zenklusen expresa: “sabemos que siempre hay una bajada de línea si hacés un programa en una radio privada, los propietarios te pueden decir esto no lo toques y está dentro de la libertad de empresa”. Zanoni sostiene: “en LT 28 la pasé muy mal, porque había intereses de los directivos” y González comenta: “a todos nos condicionan, sabes cuales son las reglas del juego dentro de la empresa y sus obligaciones. Me ha tocado soportar un montón de cosas que me condicionaron, entonces me empecé a diversificar, trabajo en un montón de cosas, donde no me gusta algo o me condicionan me voy.”

De los otros tres periodistas que afirman no sufrir presiones, hay que tener en cuenta que dos de ellos son propietarios de medios de comunicación, un aspecto que no debemos dejar pasar por alto.

En una encuesta realizada a nivel nacional por FOPEA en septiembre de este año determina que el 58% de 943 casos sostiene que el periodismo hoy se encuentra condicionado y solo un 2% afirma que hay periodismo independiente.

Uno de los puntos claves de la investigación se basa en identificar qué conocimientos tienen los periodistas sobre un tema tan mediatizado como es el rol del “periodista militante”. Al respecto, Menardi afirma: "el periodismo siempre es militante para mí está bien porque esa es la esencia del periodismo, nadie es inocuo, inodoro, incoloro, insípido, todos tenemos un color, una forma y emitimos lo que somos. La realidad me direcciona el pensamiento y de acuerdo como me impacte yo estoy haciendo periodismo militante".

En una reciente entrevista publicada en el diario La Gaceta de Tucumán, el periodista Luis Majul habla de que “cuanta más fuerza institucional haya, más fuerza tendrá el periodismo independiente, como también a los gobiernos a los que critica” y advierte que el proclamado “periodismo militante daña al sistema democrático. Todo el mundo puede tener contradicciones, arrepentimientos o cambios de opinión, pero pasar de pensar, por ejemplo, que 6,7,8 está hecho por un conjunto de «alcahuetes del poder» y, a los pocos meses, considerarlos adalides de la libertad de expresión es demasiado, es un giro brutal”.

Además de entender cuál es el concepto que cada periodista tiene sobre este “fenómeno”, es necesario visualizar si para ellos en Rafaela se practica el periodismo militante desde las diferentes radios que informan actualmente. De los seis entrevistados cinco afirman que existen voces partidarias al frente del micrófono, solo uno de ellos admite que no escucha radios de Rafaela.

A partir de la verificación de la existencia de la militancia en el periodismo, lo que pretendemos deducir es si el mensaje no se ve contaminado por estos intereses, “todo se ve afectado en Rafaela se ven noticias que no aparecen en algunos medios, es porque no quieren los periodistas, los dueños, la empresa o quien sea que ejerza el periodismo militante o que determine la línea para donde militar”, agrega González.

Por muchos años el deber de objetividad fue uno de los pilares esenciales y fundamentales para la enseñanza ¿porqué en la actualidad se cuestiona? ¿El periodismo de hoy padece una crisis de valores?

La tarea del periodista no es fácil, pero está en cada uno sobrellevar estas dificultades que ponen a prueba la ética y el rigor con el que se trabaja.

Como toda persona el periodista tiene su propia ideología, su visión y opinión sobre determinadas cosas. Aquel que elige ser periodista lo es por elección y/o vocación, la profesión exige o demanda un compromiso que no es ni con uno mismo ni con la empresa donde se trabaja, sino que es algo mucho mayor tenemos un deber con la sociedad. Nuestra obligación es informar a la gente a través de la verdad, por más complicado y difícil que sea llegar a ella.

Es necesario dejar a un lado nuestras ideologías para servir a la comunidad, observando la realidad y comunicándola, el periodista debe ser un conector entre las fuentes y la audiencia para ayudarla a pensar, a comprender y formar un espíritu crítico para que se pueda debatir, justamente esto es lo que muchos intentan y desean que desaparezca ya que es más fácil dominar a seres no pensantes.

No se entiende la defensa y la función del periodista militante, se puede militar tranquilamente sin ejercer el periodismo, sin hacer propaganda política desde el medio.

Además en el país que vivimos es lógico pensar que muchos de los que hoy militan a favor del gobierno de turno, el día de mañana lo harán con el gobierno que vendrá porque es claro la persecución de objetivos económicos y no hay una defensa por determinadas ideas.

No me parece favorable su existencia por más que haya existido siempre, como estudiante de periodismo defiendo el desarrollo del periodismo independiente, la libertad de expresión, la pluralidad de voces y el derecho humano de informar e informarse partiendo siempre de los deberes éticos.

Sería bueno pensar en contribuir a lograr un periodismo mejor en el cual todos puedan expresarse sin ser condicionados o por tener miedo a perder el trabajo que es uno de los principales problemas que padecen los periodistas argentinos.

Hay que revalorizar ciertos valores que se perdieron para que la prensa sea aquella que investigaba temas que eran importantes para la sociedad, en los que se tenían objetivos fijos para contribuir al bien común. No es favorable para un país, encontrar al “cuarto poder” dividido como pasa en Argentina y podríamos preguntarnos si realmente los denominados “amigos del gobierno” pueden trabajar libremente.

En un contexto así todos estamos siendo perjudicados, porque si el periodismo no trabaja libremente me parece que no podemos hablar de democracia.

La hipótesis inicial queda validada al comprobar la existencia del periodismo militante en las radios de Rafaela y al comprobar cómo estas vinculaciones con partidos políticos u organizaciones afectan rotundamente al mensaje.

Uno de los ejemplos más claros es lo que plantea Zanoni en la entrevista, diciendo que “muchas veces porque se obtiene la pauta oficial se habla bien del intendente y no debería ser así”.

La mayoría de los entrevistados afirma la existencia del periodismo militante o la defensa de un determinado modelo, pero al mismo tiempo que dicen esto unos pocos reconocen estar identificados con determinadas ideas partidarias. Me parece fundamental resaltar la frase de González cuando dice que “la militancia política es incompatible con el ejercicio del periodista; no se puede hacer periodismo si sos funcionario”.

Autor: Redacción

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