"Nadie en su sano juicio puede pensar que seguiría haciendo el mismo programa durante 52 temporadas. Cuando hice el primer programa pensé que iba a durar una semana, o un mes. Pero me llamó Alejandro Romay -histórico director de El Nueve- y me dijo que había hecho un rating fantástico. Así empezó todo. Así empezó la leyenda", repasó Mirtha Legrand.
La diva de los almuerzos, recuerda con mucho cariño la primera emisión del programa que en ese entonces se llamaba Almorzando con las Estrellas. A horas de su regreso a la televisión (hoy a partir de las 13:00), Mirtha le concedió una entrevista exclusiva a Teleshow.
Tuvo un verano atípico. Acostumbrada a realizar la temporada desde Mar del Plata, no logró llegar a un acuerdo con El Trece para hacer sus clásicos programas desde el mítico Costa Galana, frente a Playa Grande.
"Ya pasó...", deslizó sobre el desencuentro que mantuvo con las autoridades del canal, cuando le explicaron que era muy costoso llevar a cabo las emisiones, aun cuando ella había asegurado que estaba dispuesta a "ir gratis", sin cobrar su sueldo.
A pesar de no tener que cumplir con ningún compromiso laboral, la conductora igual decidió viajar a La Feliz para sentir de cerca el cariño que el público solía brindarle verano a verano. "¡Lo pasé tan bien! Fue como si hubiera estado al aire. La gente es muy amorosa: yo creí que solo me veían los grandes, pero es increíble la cantidad de chicos que me saludaban".
Según cuenta Mirtha, lo que más extrañaba de su rutina cuando hacía los ciclos eran las reuniones de producción a la hora del té. "Es el momento del día que más se disfruta, sin importar adónde te encuentres", reconoció.
Su estadía en Mar del Plata duró poco más de un mes, y no se perdió de ningún plan: fue todas las noches al teatro y también organizó comidas con sus amigos en el hotel en el que se hospedó. "No sé si fueron vacaciones, pero sí unos días de descanso. Una vida muy placentera", concluyó Mirtha.