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El Papa también ha tenido problemas con el GPS: Varias veces lo he puesto y “me llevó por un camino equivocado”

El Pontífice dialogando con los niños del campamento de verano en el Vaticano.
Crédito: Vatican Media

Por Victoria Cardiel

CIUDAD DEL VATICANO, 22 (ACI PRENSA).-El Papa León XIV sorprendió esta mañana a más de 250 niños, de entre 3 y 13 años, reunidos en el Aula Pablo VI del Vaticano que pasan los días de vacaciones en el Estate Ragazzi, el campamento de verano organizado para los hijos de los empleados de la Santa Sede.

Durante el encuentro, el Pontífice se mostró muy cariñoso y conversó con ellos. Dos de ellos, Federico y Michela, formularon algunas preguntas en nombre de los participantes, que durante el mes de julio asisten a este campamento urbano promovido por el Vaticano.

La primera cuestión giró en torno al uso de la tecnología: “¿Cómo podemos ser unos campeones de la tecnología, usándola para hacer cosas buenas sin olvidar a los amigos que tenemos a nuestro alrededor?”.

El Papa respondió con ejemplos claros y cercanos. “La tecnología puede ser muy buena y nos sirve para muchas cosas, pero cuando estamos juntos no es necesario tener en la mano en todo momento el móvil o la tablet”, aseguró.

A continuación, subrayó la importancia de las relaciones personales: “Es muy importante cultivar la amistad, encontrarnos, jugar juntos, quizá también estudiar juntos como personas, no como ordenadores o máquinas, como tecno-robots. Somos seres humanos, personas, y es fundamental el contacto con los demás”.

En la misma línea, insistió en el valor del diálogo y la oración en la vida familiar al tiempo que llamó a rezar juntos, porque, “aunque podamos tener la Biblia o alguna oración en el móvil, Dios no quiere mirar el teléfono: quiere mirar nuestros corazones, nuestra vida”.

La alerta del Papa a los padres

El Pontífice dirigió también un mensaje a los padres alertando sobre los riesgos de la dependencia digital. Pidió específicamente prestar atención al mecanismo de una “especie de dependencia que, a propósito, introducen en los programas y aplicaciones del teléfono. Buscan hacernos dependientes de esta tecnología”.

Por ello, recomendó establecer límites claros en el uso de los dispositivos:

“a partir de cierta hora no miro más el teléfono”, o “en determinados momentos hablo con la familia y estamos juntos”.

“No estamos todos conectados a un cable, ¿verdad? Somos seres humanos. Hay que vivir y desarrollar esta dimensión humana. Y también la dimensión espiritual: buscar a Dios en la oración, buscar a Dios juntos, en familia, viviendo un poco más libres de esta dependencia tecnológica”, señaló.

Un verano inspirado en Julio Verne

Este año, el tema que articula las actividades del campamento está inspirado en un gran viaje alrededor del mundo, siguiendo la célebre aventura narrada en La vuelta al mundo en 80 días, de Julio Verne. Se trata de un recorrido lleno de etapas, desafíos e imprevistos, en el que los participantes pueden ponerse a prueba, descubrir nuevas realidades y culturas, y aprender más sobre sí mismos y sobre los demás, como en toda gran aventura.

“El GPS me llevó por un camino equivocado”

En una segunda intervención, Michela preguntó al Papa si podía compartir algún secreto de sus viajes. León XIV evocó entonces cómo, en el pasado, se preparaban los itinerarios con mapas de carreteras, frente a la actual dependencia del GPS. “Varias veces en mi vida —en Italia, en otros países de Europa, en Perú e incluso una vez en Estados Unidos— puse el GPS y me llevó por un camino equivocado, y me quedé bloqueado sin poder llegar a mi destino”, aseguró.

A partir de esta anécdota, el Pontífice advirtió de nuevo sobre el riesgo de una dependencia excesiva de la tecnología: “no es bueno depender demasiado de la tecnología”.

Asimismo, animó a desarrollar el pensamiento crítico y la iniciativa personal:

“Es mejor aprender a pensar por nosotros mismos, desarrollar la capacidad crítica para saber a dónde vamos en la vida y en nuestros viajes. Hay que estudiar bien y usar la capacidad que Dios nos ha dado. No necesito el teléfono si mi cerebro funciona. Puede ayudar, sí, pero también es importante prepararse bien para viajar”, señaló.

Al término del encuentro, el Santo Padre fue nombrado Jefe Explorador y recibió el kit del explorador y una placa del campamento Estate Ragazzi.

Este campamento urbano nació durante la pandemia como una alternativa de ocio para los niños que pasaron meses confinados. Está coordinado por el salesiano Franco Fontana, responsable de las actividades físicas, educativas y espirituales. Fontana es, además, director de los salesianos en el Vaticano y capellán de los Museos Vaticanos.

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