Por Victoria Cardiel
CIUDAD DEL VATICANO, 21 (ACI PRENSA).-El Papa León XIV citó al cantautor y poeta estadounidense Bob Dylan, el primer músico en recibir el Premio Nobel de Literatura, para criticar la carrera armamentística “que hoy asusta y aterroriza”.
“Como escribió el cantautor y poeta Bob Dylan, dirigiéndose en sentido figurado a la bomba atómica, en uno de sus poemas: ‘Te odio porque te ha creado el hombre, y el hombre te posee y te maneja’”, escribe el Pontífice al citar la canción Go Away You Bomb (1963).
La referencia aparece en un texto inédito publicado en el libro Desarmada y desarmante. La paz es un don, publicado este martes, de momento solo en italiano, por la Librería Editorial Vaticana (LEV). Se trata de la primera antología que recopila diversas intervenciones del Papa sobre el tema de la paz desde su elección el 8 de mayo de 2025 y que incluye esta reflexión como introducción.
El Santo Padre asegura que la paz es el gran anhelo que mueve muchos corazones, pero advierte que también “se ve a menudo amenazada, pisoteada, ridiculizada”. Además, señala que “hoy en día, nada menos que 103 Estados están involucrados de alguna manera en una guerra en la Tierra”, en referencia al Global Peace Index 2026.
“Las armas retumban y matan en Ucrania, en Oriente Medio, en Sudán, en Myanmar, en Yemen, en el Congo y en muchas otras situaciones”, lamenta en el texto que ha sido publicado por Vatican News.
El desarme, vía para la paz
“En la era atómica, la verdad debe abrirse paso: no son las armas atómicas las que generan la paz, sino el desarme”, asegura el Pontífice.
Asimismo, lamenta que “esa verdad, que parecía indiscutible en las últimas décadas —durante las cuales hemos sido testigos de una desescalada nuclear—, se ha visto empañada por una carrera armamentística que hoy asusta y aterroriza”.
El Pontífice plantea además una pregunta que, según afirma, la Iglesia dirige humildemente a toda la humanidad: “¿Debe la especie humana seguir habitando la Tierra? La combinación del dominio cibernético con el rearme global nos lleva a plantearnos seriamente esta cuestión”.
En otro pasaje del texto, el Papa cita a Floribert Bwana Chui, un joven congoleño de 26 años, miembro de la Comunidad de Sant’Egidio, asesinado en 2007 por negarse a aceptar un soborno que habría permitido la entrada de arroz en mal estado en la ciudad de Goma. Fue beatificado en junio de 2025.
También menciona a los siervos de Dios Giorgio La Pira y Dorothy Day, dos destacados activistas católicos del siglo XX, unidos por su compromiso con la paz y la justicia social.
“Son emblemáticas de tantos hombres y mujeres que, en primera persona, han promovido la paz, venciendo la tentación de la corrupción, socorriendo a los pobres y fomentando la diplomacia”, afirma el Papa.
Protagonistas desconocidos
Además, subraya que la paz también se encarna en “protagonistas desconocidos que han seguido su propia conciencia”.
“Ya ha ocurrido en la historia que se ha estado a punto de llegar a una catástrofe nuclear”, señala el Pontífice antes de recordar el caso del oficial soviético Stanislav Petrov, cuya decisión contribuyó a evitar una posible guerra atómica mundial el 26 de septiembre de 1983.
“Los radares del búnker cercano de Moscú, donde Petrov estaba de guardia, detectaron el lanzamiento de varios misiles balísticos intercontinentales desde Estados Unidos dirigidos hacia la Unión Soviética. Sin embargo, se trataba de un error del sistema de localización por satélite soviético”, recuerda.
“Petrov, desobedeciendo las órdenes, decidió no informar del supuesto ataque: una decisión tomada con la conciencia de quien sabía que ese simple gesto podría haber causado millones de muertos”, escribe el Papa.
“Un mundo en el que fueran las máquinas, por muy sofisticadas y rápidas que fueran, las que decidieran bombardear a personas indefensas sería realmente aterrador”, asegura.
Y añade: “La conciencia de un solo hombre puede valer tanto como el mundo entero”. La paz, afirma, necesita esperanza.
“La Iglesia seguirá predicando la caridad hacia todos los hombres y mujeres. Si hay algo que el mundo busca hoy en día, creo que es un mensaje de esperanza para el futuro”, escribe el Pontífice.
De este modo, invita a mirar hacia el mañana “con esperanza, habiendo encontrado en el mensaje de Jesús la única fuente”.
“La esencia de la enseñanza de Cristo es esta: la caridad, el amor, dar la vida por los demás vencen a la muerte, al aislamiento y a la violencia: ‘He venido para que tengan vida y la tengan en abundancia’”, asevera León XIV.
Finalmente, dirige un mensaje a quienes corren el riesgo de caer en la desesperación ante las numerosas guerras que se libran en el mundo, recordando la invitación que el Papa Pío XI hizo a toda la Iglesia: “Demos gracias a Dios porque nos hace vivir en tiempos difíciles. Ahora, a nadie le está permitido ser mediocre”.
El Papa concluye con el deseo de que Dios “nos guíe por los caminos de la no violencia”. “Que los creyentes y las personas de buena voluntad no dejen nunca de actuar como artífices de la paz. Que cada uno haga de la paz la causa de su vida”, concluyó.