No es la torre, no está en la ciudad del amor, pero tiene algunas similitudes, fue construida en Francia y diseñada por el ingeniero Eiffel. El Molino de Eiffel se encuentra en el pequeñísimo poblado de Dolores, cerca de Los Cocos, en la provincia de Córdoba. Es el único que hay en Argentina y quizás en América Latina. En la Exposición Rural de 1900, Eiffel expuso 2 molinos que fueron adquiridos por una familia adinerada de la época, ensamblándose uno en Río Cuarto y otro en Dolores, para proveer de agua a la comunidad. Hoy sólo queda en pie, sin las aspas, el de Dolores, localidad que fue cuna de uno de los gobernadores que tuvo Córdoba, Ambrosio Olmos, perteneciente a la familia que compró los molinos.
De unos 35 metros, casi la misma altura que tiene la Estatua de la Libertad, de los pies a la cabeza, construida con hierro prefabricado, se asoma en el Valle de Punilla, y no pasa desapercibida para algunos conductores de la ruta 38, quienes seguramente se quedarán con la duda de qué es eso. Es el Molino de Eiffel, una antigüedad arquitectónica que vale la pena conocer.