Dirigidos por María Eugenia Marzioni, el grupo de Teatro para Niños del Centro Ciudad de Rafaela, Calidoscopio, prepara su nueva producción: “Supersucio”; una adaptación del cuento “El asqueroso diario de Súpersucio”, de Fernando de Vedia.
El teatro entretiene, divierte a los niños, le permite disfrutar de aventuras, pero además pueden enseñar valores y experiencias vitales, como esta obra cuya historia habla del cuidado del medio ambiente, del compañerismo y la solidaridad.
Antes del estreno de “Supersucio”, el 3 y 4 de agosto en el Teatro Lasserre, LA OPINION conversó con la directora del grupo y las jóvenes actrices.
-¿Por qué elegiste este texto? ¿De qué trata la historia?
-El texto de Fernando de Vedia cayó en mis manos hace algún tiempo y me atrapó de inmediato. Es una historia muy divertida, muy graciosa, muy original y bueno, simplemente me enamoré de este héroe supersucio que anda por las calles de nuestro planeta haciendo cosas maravillosas por casualidad.
Lo que más me atrajo de Supersucio es el contraste increíble que hace De Vedia entre la mugre y la belleza de este ser de otro planeta que no comprende muy bien la forma de actuar de los humanos.
El libro original tiene una multiplicidad de puntos de vista que en la obra quedan dando vueltas también, el cuidado de nuestro planeta, la valoración que hacemos las personas de los demás, la generosidad y la amistad, son algunos de los temas que De Vedia toca en este texto. En lo que a nosotros respecta, queremos hablar de todo eso con mucho humor y mucho juego, y lo hemos logrado indudablemente.
-¿Cómo lo han adaptado para construir esta puesta en escena? ¿Cuál ha sido el aporte de las actrices?
-No fue sencillo pasar de la narración a la acción conservando al mismo tiempo el estilo narrativo original. De todas maneras, el aporte de las actrices el fundamental para lograrlo y el texto es sólo una propuesta inicial que se va construyendo y tomando forma a medida que lo vamos moviendo. Hay mucho de los chicos, mucho de los jóvenes, mucho de los adultos, mucho del texto, mucho del libro y mucho del teatro. Todos aportan y van haciendo un nuevo texto para leer, escuchar y mirar.
-¿Y qué recursos propios del teatro emplean para atrapar la atención de los chicos?
-Los mismos que se usan para cualquier obra. La imagen, la palabra, los juegos lingüísticos y corporales, las luces, los efectos de sonido, la música, las pausas, las miradas… todo contribuye para que el espectador esté pendiente a cada momento de la historia y no pierda el hilo. Es una obra que tanto lingüística como corporalmente, va de un lado para el otro y te tiene atrapado durante todo el tiempo para saber qué está pasando.
LOS NIÑOS
Y EL TEATRO
-Muchos adultos no llevan a los chicos al teatro pensando qué no van entender la obra. ¿Cuál es tu opinión al respecto?
-Los mismos prejuicios que existen para permitir a los niños mirar televisión o leer un libro o participar de una charla, salen a la luz a la hora de ir al teatro. De todas maneras, en estos últimos años hay una visión un poco más permisiva, o mejor dicho menos protectora a la hora de proponerles a los chicos ser partícipes de algo.
De todas maneras, es importante que tengamos en cuenta que no hay que entender todo en la vida y que si fui al teatro o leí algo o participé de una charla y no entendí todo, está bien. Tampoco tengo que comprender lo mismo que el que fue conmigo porque somos personas diferentes y tenemos diferentes visiones del mundo, experiencias, bagaje.
Creo que a veces tenemos miedo de exponer a los niños a algo por miedo a que no comprendan pero en realidad el miedo es que no comprendamos nosotros los adultos. Eso de ser vulnerables ante algo no nos gusta mucho pero a los chicos no les preocupa la vulnerabilidad, ellos están siempre listos a absorber lo que necesitan, lo que les interesa, lo que los atrae, lo que les importa.
No hay que tener miedo ni de llevarlos al teatro, ni de darles un libro, ni de hablarles de ciertos temas. Ellos saben cómo, cuándo y cuánto procesar de cada cosa.
LAS PROTAGONISTAS
Julia Molfino, Maia Ingaramo, Caro Turquetti, Delfina Dotti y Gina Marzioni son las jóvenes protagonistas de esta historia, quienes decidieron asumir este desafío. “Comenzamos en los talleres del Centro Ciudad de Rafaela hace muchos años, y hace unos meses recibimos esta propuesta. Enseguida nos gustó el texto y creímos que podíamos hacerlo, aunque implicaba mucho trabajo de nuestra parte, sobre todo porque el mismo tenía una impronta diferente a la que podíamos y queríamos darle nosotras”.
“De todas maneras, nos sentimos muy satisfechas con nuestro trabajo y el de Taty. Nos llevamos muy bien y nos divertimos muchísimo haciendo Supersucio y ya sabemos que esto recién empieza y que todavía nos queda mucho por hacer”.