BUENOS AIRES, 31 (NA). - El dólar promedio en casas de cambio y bancos del microcentro porteño cerró ayer el año a $ 62,98, por lo que subió 62,1% en 2019, mientras que en el año se perdieron US$ 20.713 millones en reservas. Así surge de los datos informados por el Banco Central, que para fines del 2018 había ubicado la cotización de la divisa en $ 38,85.
A fines de 2018 el BCRA tenía reservas por US$ 65.806 millones, mientras que al 26 de diciembre último habían caído a US$ 45.093 millones, lo que representa una pérdida del 31,4%. Además, se ampliaron las brechas con el dólar blue, que cerró el año a $ 78,50 y subió 94%. El blue se ubicó en niveles cercanos al dólar con recargo, que es de casi $ 82.
En un año el dólar subió $ 24,13 respecto del peso, lo cual refleja la fuerte depreciación de la moneda nacional ocurrida en especial después de las elecciones primarias de agosto.
La devaluación del peso frente al dólar acumuló un 36,8% a lo largo del año, y podría haber sido peor si el gobierno de Mauricio Macri no aplicaba el súper cepo a la venta de dólares, que Alberto Fernández decidió mantener. Este lunes, en bancos y agencias de la city porteña, el dólar sin impuesto PAIS terminó sin variantes a $62,99, mientras que el dólar "solidario" cerró a $81,89.
La divisa había despedido el 2018 a $38,84 y se mantuvo por debajo de los $50 hasta el 9 de agosto, un día antes de las elecciones primarias, cuando pegó un salto de más del 30% para ubicarse a $62,18.
Para contener esa corrida, el gobierno implementó en septiembre un cepo con restricciones para la compra de divisas para personas y empresas, sumado a la obligación para los exportadores de liquidar en el plazo de cinco días, que tuvo como objetivo contener la sangría de reservas del Banco Central: ese mes la divisa cayó casi 4%.
Pero en medio de la incertidumbre política y económica, la moneda norteamericana alcanzó su récord histórico el 25 de octubre en los $65 (+67,4% acumulado en el año), un día antes de los comicios electorales y en la última rueda previa a la implementación del cepo duro, que limitó la compra de divisas a US$ 200 por mes.
Macri terminó su gestión con un dólar a $62,99, valor que se mantuvo hasta el cierre del año. El 23 de diciembre último entró en vigencia el recargo del 30% a la compra de divisas para atesoramiento y para la compra de servicios y productos en el exterior, que en la city porteña se conoce como dólar "solidario".
Este dólar cerró la última jornada del año sin variaciones a $81,84 en agencias y bancos de la city porteña. A nivel mayorista, en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), la divisa ascendió seis centavos a $59,89 en esta última rueda, con lo que cerró el año con un avance de más de $22,20 (58,9%).
Los dólares bursátiles también cobraron relevancia durante este año, a partir de la implementación de las restricciones para comprar divisas, considerando que son un instrumento para hacerse de dólares vía adquisición de bonos.
El dólar contado con liquidación subió un 96,8% a $74,41 en el año, y la brecha con el oficial se amplió del -2,68% al 18,13% en ese período: en la última jornada del año subió 86 centavos.
Por su parte, el denominado dólar MEP -cotización que surge de la compra y posterior venta de un bono que cotiza tanto en pesos como en dólares- retrocedió 78 centavos, con lo que la brecha cerró al 13,2%.
El Banco Central (BCRA) dejó sin cambios, en 55%, la tasa de política monetaria en una única licitación.
ACCIONES CON
FUERTES PERDIDAS
La Bolsa de Comercio de Buenos Aires registró este año una pérdida en dólares del 30,7% y del 17% en pesos, y llegó a tocar los niveles más bajos desde 2009, como consecuencia de la recesión y las sucesivas devaluaciones. En tanto, el riesgo país se duplicó con relación a fines del 2018, aunque cierra 2019 con tendencia declinante y camino a los 1.700 puntos.
Tras cumplirse la última ronda de negocios del año, el índice S&P Merval de ByMA (Bolsas y Mercados Argentinos) terminó en torno a los 41.700 puntos, aún debajo de los 44.355 del cierre del 9 de agosto, la última rueda antes de las elecciones primarias.
La baja de precios más pronunciadas se verificaron en septiembre y en noviembre, cuando el índice Merval, medido en dólares, toco pisos los niveles más bajos desde mayo de 2009.
El balance anual deja una pérdida acumulada de 30,7% en dólares en el panel líder de acciones, y una ganancia en pesos de 37,7%, que si se le descuenta la inflación del 54% termina siendo una baja del real de 17 puntos respecto al costo de vida.
Los especialistas del mercado coincidieron en que la recesión, la inflación junto la devaluación del dólar, la vuelta al control de capitales, la postergación de pagos de la deuda y los resultados del año político, figuran entre los principales factores de la caída.
El indicador Merval en dólares perdió 65,4% en los dos últimos dos años, a la par de la caída de la actividad económica y la devaluación constante del peso. Pese al mal año, en diciembre se produjo una recuperación del 20% de las cotizaciones bursátiles medidas en dólares, con una recomposición de carteras y los inversores creen que podría continuarse por ese camino.
La marcha de la economía en el corto plazo y la reestructuración de la deuda durante los próximos meses, que requerirá de rápidos acuerdos, marcarán el futuro bursátil de los próximos meses.