Un grupo de vecinos concretó en 1954 la formación de una sociedad encargada de ejecutar el proyecto de construir un gran cine teatro y el 5 de febrero de 1957 se inauguraba el Cine Belgrano, convertido hoy en el máximo referente de la actividad cinematográfica en la ciudad. Anoche, a modo de relanzamiento del año, se proyectó gratis “Cinema Paradiso”; el filme de Giuseppe Tornatore (de 1988) que con su historia rinde un entrañable y sensible homenaje al mundo del cine.
En esta crónica, LA OPINION comparte con sus lectores un breve resumen de la actividad cinematográfica local: desde el cine ambulante y en piamontés, a su apogeo, y la actualidad.
DIAS DE CINE AMBULANTE
En la edición por el 60º aniversario de LA OPINION, publicada en 1981, se describe: “Allá por el 1900, las primeras proyecciones cinematográficas se realizaron en Rafaela por mediación de una empresa ambulante que para ello, visitaba este medio. La integraba un matrimonio italiano (oriundo de Nápoles), oficiando la mujer de boletera y el marido de maquinista, en tanto que una hija y el novio ayudaban en otras tareas, como la explicación en dialecto piamontés de los argumentos de las películas…”.
“Los hermanos Riva se sumaron en 1902, al instalar el primer salón-biógrafo con servicio de bar y confitería, en la esquina de Belgrano y 9 de Julio. Durante el verano se proyectaban películas al aire libre, en la Plaza 25 de Mayo, mientras que Bautista Galaverna daba películas en el Bar San Martín, ubicado en Bv. Santa Fe…”.
“A través del tiempo, la evolución de la ciudad encontró renovados empresarios... Los Hermanos García Puente continuaron con el Cine Colón, en 1928 la empresa integrada por Francisco Gerbaudo, Carlos Casabella y Alberto Ercole inauguraba la sala Avenida. Por su parte Atilio Albanesi habilitaba en 1949 el Cine Pueyrredón en la sala Sociedad Italiana” y en 1954 se formó la sociedad que inauguraría luego el Cine Teatro Belgrano, la sala que hoy es sinónimo de cine en la ciudad.
ARTE Y DIVERSION
En la actualidad, el Cine Teatro Municipal “Manuel Belgrano” busca difundir el arte cinematográfico de todo el mundo, con la finalidad de acercarlo al público de todas las edades. El criterio de programación tiende a ser inclusivo, “entendiendo que la actividad cinematográfica es una disciplina artística pero también es un entretenimiento”.
“Con el correr de las décadas la sociedad anónima creadora le fue dejando paso a la intervención estatal y en 1992 se inició el traspaso del Cine al Municipio, que lo remodeló, acondicionó y modernizó. Actualmente, ofrece además su sala para la presentación de espectáculos musicales, teatrales y de danza, proponiendo un espacio cultural plural de enriquecimiento en Rafaela y la región” (www.rafaela.gov.ar/cine/).
EL CINE, UNA ILUSION
“La vida no es como en las películas... es más difícil", le dice Alfredo a Toto, ya adolescente, en el filme Cinema Paradiso. Y los espectadores, aunque compartamos la idea del adulto, nos quedamos pensando acerca de esa ilusión que genera el llamado séptimo arte; y que en la salas se refuerza, por no sólo por el tamaño de la pantalla (que a veces parece invitarnos a “meternos adentro” del filme), sino también porque ir al cine supone un ritual.
¿Cuántos recordamos la ropa que mamá guardaba para esa ocasión especial? ¿O las golosinas que, nos sugerían, compremos para que evitar que después nos duela la panza? Tal vez, hay quienes recuerden haber vuelto a casa enojados por un chicle pegado en el cabello, o felices por haber encontrado alguna cosa extraviada en las butacas.
“Imágenes repletas de un aliento humano cálido y sencillo, el ruido del proyector, los sonidos de una música, como la sencillez de la vida de un niño o la simpleza de la mente de un adolescente enamorado. Ese conjunto de experiencias vitales se conjugan y forman un todo con el mismo cine, el verdadero hogar de nuestra alma”, escribe el escritor español Alex Peig acerca de “Cinema Paradiso”. Y continúa: “Tornatore homenajea el sentir y las necesidades del cinéfilo o de los hombres y mujeres simples, que durante décadas disfrutaron del calor de la sala de un cine”.
Y en este 2012, ¿puede un aparato de TV reemplazar al cine? ¿Puede hacerlo la pantalla de una PC? ¿Qué es lo que los espectadores encontramos en las salas de proyección, sentados en las butacas, en el hall?
EN EL BELGRANO, UNA ODISEA
Para celebrar los 55 años del Cine Belgrano, se están organizando ciclos, seminarios y conferencias. Esta noche comienza “2012: Una Odisea en el Belgrano”, un ciclo integrado por clásicos de ciencia ficción, que se concretará los jueves de febrero y marzo a las 21 y el valor general de las entradas es de $ 8. Hoy, “Metrópolis” de Fritz Lang.